sábado, 24 de septiembre de 2011
Jugando con el Pshotoshop/Obra maestra ...no recuerdo que número @.@
Bueno es una especie de algo ¿?...¿un blend? De Lazos Rojos, Jared y Skandar. Espero que les guste ^^
martes, 20 de septiembre de 2011
De cuando me enojé con Dios
A penas
recuerdo aquellos años cuando él estaba vivo. Viene a mi memoria esos recreos
en que compartía todo mí tiempo junto a él, jugábamos con mi mejor amiga de
toda la vida y con sus dos mejores amigos. Yo lograba convencer a Susi de ser
la mala y él lograba que Alex siempre fuera el malo. Nosotros éramos buenos
todo el tiempo, y Chuy…pues él era a veces bueno y otras malo.
Recuerdo
haberle golpeado la cabeza con una pequeña piedra, yo tenía seis años cuando
aquello ocurrió y después, en diciembre, me fracturé el cubito y el radio, así
que me llevaron a Guadalajara para que me trataran. Fui sola.
Recuerdo
estar allá y reclamarle a Dios porque aquello me había ocurrido… recuerdo que
le reclamaba a Dios que me hubiera pasado a mí y no a hermana o algún primo o
prima. Pero también recuerdo a mi tía buscando un teléfono en las guías telefónicas
y aunque en un inicio no comprendía aquello después me enteré que buscaba
teléfonos de Hospitales porque Noé estaba en coma.
Mi primito
estaba en coma. No recuerdo cuantos días lloré, tampoco sé cuantas veces le
imploré a mi Dios que lo curara, que le permitiera vivir.
Ahora mismo
recuerdo cuando su madre regañaba a Iván, el hermanito de Noé quien tiene mi
edad, y en una ocasión le dijo que le quemaría las manos por algo que había
hecho, lo llevó hasta la cocina, encendió la mecha y Noé lloraba y le rogaba
que no lastimara a su hermano menor.
¿Era un 16?
No recuerdo el día, pero ese día me operarían e introducirían un “clavo
artificial” para lograr enderezar el radio pues el cubito si había sanado al
contrario del otro. Debía estar en ayunas para que pudieran operarme y valla
que me costó.
En el
hospital la enfermera, que era una monja, tuvo complicaciones para ponerme el
suero porque yo me quejaba y movía la mano cada vez que me pinchaba.
—Payasa, la
otra vez que tu madre no vino ni batallamos—dijo la monja.
Y era
cierto. Pero a mí me dolía.
—Cuenta los
azulejos—me dijo mi madre y le hice caso.
La enfermera
hizo su trabajo y a mí me dolió mucho.
Luego al
quirófano, tenía miedo, dentro me pusieron una mascarilla y todo dio vueltas.
Cuando desperté me dolía horrores el brazo y me hicieron unas radiografías que
me dolieron hasta en el alma porque tenía que acomodar el brazo de una forma
que me hacía sufrir.
Mis padres
estaban ahí, habían acompañado a mi tía y a su esposo por lo de mi primo.
También habían venido dos hermanos de mi madre que vivían en Estados Unidos.
Nunca me dejaron ver a Noé.
Cuando
llegué a mi casa de la operación eran casi las seis de la tarde, me comí una
gelatina y me fui a dormir.
A las 6:44
pm murió mi primo.
Yo no
desperté hasta pasadas las dos de la
mañana y al día siguiente me enteré. Yo tenía que durar un mes con el clavo.
Nunca vi a
Noé. La última vez que lo vi estaba vivo, pero yo sabía que nunca más lo vería.
Era una niña y no lloré en su entierro, sonreí y reí, sé que mi tía me odió por
eso.
Dios nunca
me escuchó. Dios me arrebató a un angelito y jamás le perdonaré eso, no le pedí
nada más que salvara a mi primo y él no lo hizo.
Noé no pudo
cumplir los ocho años.
Recuerdo
cuando estaba en el preescolar y lo vi besar a una niña que quería, creo que él
tuvo más suerte de la que yo tendré jamás.
Mi nene está
muerto y yo lloro mucho al escribir esto, me molesta no poder recordar tantas
cosas de él como quisiera y que poco a poco su imagen se pierda de mi cabeza,
no quiero olvidarle.
Todavía
estoy molesta contigo Dios…
jueves, 15 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
Prohibido enamorarse-Capítulo 20
Lamento la tardanza con este capitulo pero la escuela me absorbe mucho y pues tengo poco tiempo para escribir y mucha menos inspiración. Igual le agradezco enteramente a Tere que siempre me lee y me comenta, un beso nena y gracias por tu amistad.
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Esas
cosas que lastiman
Esos
versos que no riman
Esos
amores que sufrimos
Los
poemas que escribimos
Ese
perdón tan anhelado
De
ese tonto enamorado
Capitulo 20
Amar es perdonar
Tenía una nota
sobre mis manos, estaba escrita en una hoja plateada que había sido enrollada y
amarrada con un listón azul marino y sobre el moño había una pequeña
guitarra eléctrica negra. Había pasado
media hora desde que la descubrí sobre mi cama, cuando la miré por primera vez
le pregunté a mi hermana si era de ella pero me dijo que no, de igual forma
pasó con mi madre. Derrotado subí a mi habitación y me senté sobre la cama con
esa hoja enrollada y sujetada por el listón. Era de Bill. Lo había sabido desde
el momento en que la vi.
Esa mañana de
sábado mi madre volvió a hablar conmigo acerca de Bill, parecía que en esa
ocasión no dejaría las cosas así. Mientras había ido a preguntar si aquella
nota enrollada era suya ella me miró de tal forma que me hacía pensar que en
cualquier momento diría algo que no me gustaría.
—Nunca antes la
había visto—me dijo con suma tranquilidad—, pero ¿has pensado lo que te dije
antes?
—¿De qué?—dije
haciéndome el desentendido.
—De Bill, creo
que debes darle una oportunidad—me dijo mi madre mientras acomodaba un mechón
de cabello detrás de su oreja—. Es difícil no darse cuenta que ustedes dos son
más que amigos si él te ve siempre con tanto amor cada vez que puede y la forma
en que tu lo miras también es muy reveladora.
—La estaba
besando—dije apretando el puño y con cierta vergüenza de sus palabras.
—Ella pudo darle
el beso—dijo mi madre—, no todo lo de las películas y telenovelas es tan poco
probable—dijo adivinando la replica que le lanzaría—. Sólo digo que ese chico
te quiere mucho.
—Yo esperaba que
me hicieras terminar con él—le dije en un susurró.
—¿Eso
quieres?—inquirió tomándome la mano, yo estaba recargado en el marco de la
puerta.
—No…pero eso
pensaba.
—Eres mi hijo
Tom—me miró con una fuerza que reforzaba sus palabras—, y yo te voy a aceptar
como seas, incluso si va en contra de todo lo que me enseñaron desde niña.
Mis ojos se
llenaron de lagrimas en un instante, inclusive Andreas había rechazado por un
breve lapso de tiempo mi relación con Bill y mi madre la aceptaba, sabía que lo
hacía porque ella debía saberlo desde la primera vez que me vio verlo con
cariño, anhelando que algún día pudiéramos estar juntos y mi madre lo había
aceptado. Sentí como si me quitaran una gran losa de encima, en ese momento
tenía el soporte que tanto había buscado, mi hermana y mi madre lo aceptaban y yo
también debería hacerlo en algun momento.
—Dale una
oportunidad—me dijo luego de rodearme con sus brazos, de esa forma tierna y
dulce como acostumbraba hacerlo—. No eches a perder tu felicidad.
Luego de unos
minutos abrazándome mi madre me avisó que tenía que ir a la tienda a comprar
unas cosas para la comida y yo me fui a mi habitación.
Solté
pesadamente el aire antes de tomar la punta del listón y estirarlo. En cuanto
deshice el moño la hoja se expandió dejando a la vista unas letras negras que
eran vagamente conocidas para mí, la letra era de Bill. La miré un par de
segundos y finalmente me decidí a leerlo.
Sé muy bien que te lastimé, pero también sé que me
amas y que entre nosotros existe la confianza, tan sólo te pido el beneficio de
la duda. Tom si puedes darme una oportunidad yo haré que jamás te arrepientas,
pero si no lo haces recuerda lo mucho que te quiero y por ese amor no dejaré de
luchar por ti.
Este sábado a las 5 pm en el parque, sigue las
pistas.
Leí cinco veces
la carta o nota, ni siquiera sabía bien que era eso. Le daría una oportunidad a
Bill, en el fondo de mi ser quería que mi novio me demostrara que era inocente
de lo que lo había culpado, quería creer que ese beso entre la amiga de Holy y
él no había sido cierto, pero más que nada quería estar de nuevo con Bill y que
todo fuera como antes.
Sin saber muy
bien que era lo que sentía o hacía me metí a la ducha y lavé con mucho cuidado
mis rastas, debían verse bien. También seleccioné ropa que me hiciera ver más
guapo y tomé una gorra gris antes de tomar la que Bill me había regalado,
aunque me muriera por usarla. Me sentía un poco extraño de esmerarme tanto en
mi aspecto, pensaba que quizás mi postura debiera ser la de no perdonar a Bill
porque me había dolido muchísimo lo que me había hecho pero también quería
arreglarlo todo, no me gustaba nada estar peleado con él. Además confiaba en
que Bill tendría la razón y las cosas no fueran como yo pensé en primera
instancia.
Bajé las
escaleras con sumo cuidado y sin prestar atención a otra cosa que no fueran mis
pies y los escalones, escuché una melodía que salía de la radio y la voz de mi
madre siguiendo la canción, no cantaba tan bien pero aún así ponía mucho
empeño. Ella estaba en la cocina preparando la comida cuando entré.
—Ayuda a tu
hermana a poner la mesa Tom—me dijo mientras probaba uno de sus platillos.
—Si—le dije y
ella por fin me miró, pero se limitó a sonreír.
Al parecer mi
madre sabía que me había arreglado para ir a hablar con Bill, su sonrisa me
daba a entender eso. En el comedor Holy apenas había puesto los platos en cada
lugar, aún le faltaba todo lo demás. Me estuve parado un tiempo viendo como
acomodaba un vaso y luego tecleaba en su celular, así hasta que puso los tres
vasos de vidrio y me miró, en seguida una sonrisa se formo en su rostro, era de
alguna manera aterrador ver que ella me viera de esa forma conteniendo malicia,
seguridad, alegría y esa mirada cargada de “sabía que cederías”. Chasqueé la
lengua cuando me sentí muy incomodo ante su mirada y comencé a poner uno por
uno los cubiertos, no tenía intención de hablar porque de hacerlo sabía que
Holy sacaría muchas cosas que no estaba seguro de querer que supiera o mejor
dicho, si ella lograba que lo dijera sería como si yo lo hubiera aceptado y no
estaba listo para ello.
— ¿Vas a
salir?—me preguntó mi hermana.
—N-no ¿por qué
lo preguntas?—cuestioné sosteniendo un tenedor.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
¿Tienes comezón? Te rasco
ADVERTENCIA: twincest (incesto entre gemelos) explicito.
:-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-:
Jajajaje cierta persona me preguntó porque decidí poner este titulo y yo simplemente contesté "porque un comentario así lo vi una vez en twckaulitz.com" entonces ahora digo lo mismo, como muchos creen que son hermanos solamente yo me pregunto ¿qué hermano le restriega el trasero así a su gemelo? La respuesta ninguno, a menos que sean pareja (si los hay)
Bill muy quitado de la pena hace su tracero hacia la pelvis de us hermano gemelo, el movimiento es tan notorio que hasta Tom voltea a ver el tracero tan cerca de su zona noble... ¿una explicación? Son gemelos con una super conexión, Tom sintió comenzón y como está apoyado con una mano y la otra esta seguramente en su bolsillo pues Bill como buen hermano le rasco con sus nalgas (él también estaba ocupado)... ok explicación muy fumada....pero es verdad ¿? xDD...
Personalmente, pienso que dos hermanos por muy gemelos que sean no se comportan así.
lunes, 5 de septiembre de 2011
domingo, 4 de septiembre de 2011
Lazos rojos- Capítulo 3
El siguiente capitulo contiene una escena explicita de sexo homosexual, un poco de sangre, violencia verbal y si lo leen es bajo su responsabilidad ¿?
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Bajo el sol ardiente
Miro a mi alrededor
Imagino si todo esto se cae abajo
Estoy esperando que el dia llegue
Oblivion-//30seconds to mars//
Capítulo 3
Cenizas esparcidas
Aspiraba el
aroma que los cabellos castaños emanaban como si se tratara de una hermosa
flor, quizás si se detenía lo suficiente y pensaba detenidamente el chico que
descansaba al lado suyo y cuya cabeza se había acurrucado sobre su torso podría
ser una flor. Cuando lo había encontrado, cinco años atrás, Skandar era tan
sólo el botón de una hermosa flor, con lo años y ante su ausencia el botón
comenzó a florecer, los pétalos comenzaron hacerse espacio y Jared había
llegado en el momento justo al florecimiento de dicho jovencito. La piel blanca
de pétalos aterciopelados tenía un tono más llamativo, entre tanta palidez sus
mejillas parecían colorearse de forma natural, además sus ojos eran más azules
y cristalinos. En definitiva Skandar había cambiado, el problema de Jared
radicaba en si eso modificaría el cariño que le tenía o no.
Aspiró
nuevamente esos cabellos tan cercanos a su rostro y reconoció el delicioso
olor, era dulzón pero al mismo tiempo tenía algo que lo hacía querer más de
eso, querer aspirar una y otra vez. Pero Jared no terminaba de preguntarse si
había sido un error dejar a Skandar tanto tiempo, él chico que estaba entre sus
brazos ya no era el mismo niño que quería, pero desde el momento en que el
vampiro partió supo que eso podría pasar.
A pesar de que
la noche se acercaba y de que los vampiros no pudieran dormir fuera del ciclo
de cada uno, Jared cerró los ojos para descansar el cuerpo y la mente, dejó que
su cabeza se pusiera en blanco y relajó su cuerpo. Entonces sincronizó la
respiración de Skandar con la suya y espero que la noche regresara, que la
penumbra cercara el lugar para vagar libremente.
Y llegó. La
noche cubrió el lugar con su ancho manto y dispuso a dormir a muchos seres,
pero en aquella casa los habitantes no pretendían dormir. Skandar comenzó a
removerse sobre Jared, provocando en el vampiro algunas preocupaciones pues
cuando era niño acostumbraba tener algunas pesadillas. Pero aquel no era el
caso, el muchacho estaba despertando.
Mientras los
ojos del joven humano comenzaban a abrirse en medio de aquella penumbra
protagonizada por la noche, Jared observó detenidamente al muchacho entre sus
brazos. Primero Skandar estiró su cuerpo alzando el pecho en el acto y luego se
volvió a acurrucar sobre el pecho de Jared hasta que abrió los ojos de buena
forma. Cuando Skandar fue consciente de que abrazaba a Jared se puso de
rodillas sobre la cama a un lado del cuerpo del vampiro y lo miró de forma
extraña, entonces Jared comenzó a incorporarse pero se encontró con que el
muchacho había alcanzado su cuello y se aferraba a él en una especie de abrazo.
—No fue un
sueño—susurró Skandar mientras unas lagrimas desfilaban sobre sus pómulos.
Entonces, por
mero instinto o truco de su subconsciente, Jared abrazó al muchacho entre sus
brazos tranquilizando al menor. En sus brazos todo estaría bien y no lo dejaría
nunca más.
En otra
habitación, casi al costado de la de Jared, Markus jugueteaba con un mechón de
su cabello acostado sobre su cama, una silenciosa lágrima salía de uno de sus
ojos mientras él intentaba inútilmente detenerla y a las otras también. Además,
no podía darse el lujo de sollozar. Finalmente, optó por ocultar su rostro
contra la almohada y cuando se pudo tranquilizar lo suficiente para abandonar
la cama y darse una ducha.
El vampiro rubio
llenó la tina del baño y se deshizo de toda su ropa hasta quedar completamente
desnudo y entonces se sumergió en el agua tibia que colmaba la tina blanca.
Cerró los ojos y su cuerpo se relajó a medida que el tiempo pasaba, su brazo
derecho salió del agua y se quedó apoyado sobre el borde de la tina mientras el
otro lo imitaba, así pasó tiempo hasta que Markus logró perderse en un mar de
imágenes mentales.
Luego de dejar a
Jared en Londres, Bernard y Markus habían dejado Inglaterra y se dirigieron a Escocia para llegar a Edimburgo
tiempo después, esa ciudad era especialmente añorada por el rubio, según
Bernard era porque posiblemente ese lugar había sido parte de su vida como
humano. Los dos vampiros se habían quedado en una casa a las afueras de la
ciudad, aunque estar ahí era algo peligroso.
Cuando Markus se
bañaba Bernard había entrado en su habitación y se había quedado recostado
sobre la cama hasta que el rubio entró en su cuarto. El chico rubio salió del
baño envuelto en una toalla pues detestaba tener que cambiarse dentro del baño
con todo el vapor y sin que su cuerpo quedara completamente seco, en cuanto
puso un pie dentro de su habitación notó el olor de Bernard, llevaba los ojos
cerrados y de inmediato los abrió.
— ¡¿Qué demonios
haces aquí?!—vociferó el vampiro más joven.
—Estoy recostado
en tu cama—le dijo el otro sin mayor importancia mientras se incorporaba—y
ahora estoy sentado sobre ella.
— ¡Imbécil! Eso
ya lo sé—bufó el rubio y en seguida tuvo a Bernard frente a él.
—Entonces no
preguntes cosas tan obvias—dijo el moreno.
Markus se quedó
callado ante la cercanía de su compañero pues literalmente le respiraba en la
cara, sus labios se rozarían en cualquier momento y el rubio se sentía
inmovilizado por la mirada tan negra que el otro vampiro le regalaba. Sin más
Bernard unió sus labios con los contrarios de una forma lenta y delicada, pero
que pronto se volvió pasional y necesitada.
—Aléjate de mí—susurró
el rubio contra los labios del otro joven.
No sabía con
exactitud qué era lo que estaba sintiendo, pero Markus decidió apartar a su
compañero de su cuerpo y trató de olvidar como sus labios parecían quemarlo al
mismo tiempo que lo hacían querer un poco más. Eso era un asco según la forma
de pensar del rubio.
—¡Lárgate de
mi habitación!—le gritó lleno de ira a
Bernard aunque realmente con quien estaba disgustado era consigo mismo.
El más alto dejó
el cuarto con una sonrisa en los labios, misma que Markus odiaba a morir al ser
tan cínica y tan falsa. El rubio se
vistió de manera autómata pues no había otra forma de evitar recordar lo que
minutos antes había pasado. Luego, sin dar alguna explicación o siquiera
avisarle a Bernard, salió a la ciudad en busca de una víctima, alguien que
lograra colmar ese deseo que comenzaba a carcomerlo, y estaba seguro que
encontraría a la persona indicada para eso o al menos para saciar el hambre,
para colmar su sed de sangre.
En esa ciudad
era difícil encontrar prostitutas o prostitutos en plena calle, si quería una
sangre a su gusto debería entrar a un burdel y eso no le hacía ninguna gracia.
Encontró uno que no le parecía tan mal después de dar un vistazo desde a fuera
y logrando ver algunos detalles del interior gracias a su excelente vista,
entonces se adentro en el lugar y una dama lo recibió. En primera instancia
Markus se dio cuenta que no había tenido un mal ojo y luego se dedico a
observar a su anfitriona, una mujer de unos 40 o 50 años que disimulaban bien
sus arrugas con el maquillaje, seguramente en sus buenos años había dado placer
a mas de cien hombres.
— ¿Te puedo
ayudar en algo?—preguntó la mujer.
—Quiero una
chica—comenzó a decir el vampiro ante la mirada de la mujer quien se encontraba
cautivada por la belleza del chico—, pero no cualquier chica—la mujer alzó una
ceja—, quiero la mejor.
—En seguida—dijo
la mujer, siendo seducida por los orbes negros y de inmediato consiguió a la
mejor.
Markus subió a
una habitación de la última planta luego de dejar un anillo de oro con un
hermoso diamante sobre la mano de la mujer que lo había recibido. Se fue hacia
la ventana y quitó las cortinas para observar la ciudad en todo su esplendor,
si quería beber sangre ese día tendría que arriesgarse, además tener cuidado ya
no importaba si la orden de mantenerse con bajo perfil provenía de Bernard y no
de Jared.
La muchacha
entró en la habitación y encendió la luz pero volvió a apagarla cuando el rubio
se lo indicó. Ella tenía el cabello negro y corto hasta la barbilla, un cuerpo
muy delgado y sin tantas curvas, pero era muy linda. Markus miró a la muchacha
de la cabeza a los pies, desde el maquillaje exagerado hasta los zapatos de
tacón.
—Quítate la
ropa—ordenó el muchacho.
La chica fue
quitando una por una sus prendas, comenzó con la blusa roja de gran escote que
portaba, luego la diminuta falda seguida de las medias de red y el sostén, todo
quedó en el suelo, absolutamente todo. En seguida Markus se acercó a la chica y
con la mano derecha tomó su nuca para acercarla
y darle un beso profundo, estaban frente a la cama y el rubio empujó a
la muchacha de los hombros haciendo que callera en la cama mostrando su cuerpo
al estar desnuda. El vampiro no perdió tiempo y trepó en la cama para luego
gatear sobre el cuerpo de la prostituta, comenzó a besarle el cuello al mismo
tiempo que sus manos recorrían las piernas y glúteos de la chica. Si la mujer
no hubiese estado bajo los encantos del muchacho podría haber gritado gracias a
la rudeza de las caricias que le eran propinadas y más cuando Markus decidió
atender los senos de aquella prostituta y sin poder contenerse terminó
mordiéndolos en el mismo instante en que sus manos apretaban la carne entre sus
manos haciendo sangrar a la chica.
No había ni
gritos ni gemidos, pero el vampiro había comenzado a excitarse y por ende no
controlaba la fuerza que empleaba al acariciar a la chica bajo su cuerpo,
entonces un sabor tan conocido por él colmó sus papilas gustativas y fue
entonces cuando se dio cuenta que había mordido a la muchacha. La sangre
comenzó a correr y entre las manos el vampiro conservaba trozos del tejido
muscular que había arrancado de la cadera de la chica, entonces Markus abrió
sus ojos al darse cuenta de lo que había hecho. De nuevo no se controló. Sin
perder tiempo clavo sus colmillos en la yugular y extrajo toda la sangre que le
fuera posible.
La camisa blanca
que Markus vestía estaba bañada en sangre al igual que sus manos, no podía
salir como si nada, todo se le había fastidiado. Abrió la ventana y saltó a la
calle, cayó sobre sus pies y en seguida se movió con gran rapidez hasta llegar
a la casa donde habitaban. Cuando entró Bernard se encontraba echado en un
sillón y no dudó en llamar la atención del vampiro recién llegado.
—Deberías ser
más cuidadoso—dijo dejando a un lado el libro que leía.
—Púdrete
bastardo—dijo el otro con odio en los ojos, ojos que refulgían de un rojo
intenso.
—Al menos
comiste—dijo el otro sin importarle el odio que Markus le profesaba.
— ¡Eres un
idiota! ¡Eres un bastardo hijo de mierda!—gritó el rubio y Bernard le sonrió—
¡Te odio!—y tras esto sus labios fueron estrechados por los de su compañero.
—Sólo pídelo—le
susurró el moreno.
—Púdrete—musitó
Markus.
sábado, 3 de septiembre de 2011
Lípidos
Tengo clases de bioquímica y parte de lo que estamos viendo es lo
Son un conjunto de moléculas orgánicas cuya
característica fundamental es ser insolubles en agua y solubles en solventes
como el benceno, cloroformo, éter, etc.
Funciones:
·
Energética.
·
Reserva o
almacén.
·
Estructura.
·
Aislantes
térmicos.
·
Amortiguadores
físicos.
Composición:
Por lo menos un alcohol y un ácido graso, con un
enlace éster o amida.
Alcoholes
presentes en los lípidos:
·
Glicerol,
también llamado propanotriol o glicerina.
·
Esfingosina, un
alcohol aminado de 18 carbonos.
·
Alcoholes
alifáticos, presentes en las ceras
Ácidos grasos: ácido carboxilico alifático que se obtiene por
hidrólisis de agua y aceites naturales. Forma parte de los lípidos simples y
compuestos.
Los carbonos se enumeran a partir del carbono
carboxílico (COO), el átomo adyacente a éste se denomina carbono alfa y el
carbono metílico terminal se denomina omega.
Ácidos grasos
saturados: tienen enlaces simples
y terminan en “oico”. Los más importantes son:
·
Ácido palmítico.
·
Ácido esteárico.
·
Ácido
araquídico.
·
Ácido
lignocérico.
Ácidos grasos
insaturados: poseen dobles enlaces y
terminan en “enoico”.
·
Ácido
palmitoleico.
·
Ácido oleico.
·
Ácido linoleico.
·
Ácido
araquidónico.
Clasificación de
los lípidos
·
Lípidos simples:
solo tienen un acido graso y un alcohol.
·
Lípidos compuestos:
aparte del ácido graso y el alcohol tienen otros componentes como nitrógeno, el
fosfato, azucares etc..
·
Las ceras: son
esteres de ácidos grasos de cadenas muy
largas con alcoholes de cadenas también largas, son solidas y solubles en agua
en su temperatura ambiente.
Lípidos simples
Son acilgliceridos y ceras, los primeros son los más
abundantes en el organismo, ambos se forman por reacción de esterificación.
Cuando el alcohol es un glicerol y el ácido
corresponde a un ácido graso se forma un acilgricerido. El glicerol tiene tres
carbonos suceptibles a la esterificación, donde se enumeran como carbono 1, 2,
3 o alfa, beta, alfa.
Si solamente un carbono está ocupado se llama monoacilgricerido.
Si dos carbonos están ocupados se le denomina diacilgricerol.
Si los tres carbonos se ocupan se le llama tracilglicerol.
Ceras: son esteres de ácidos grasos de cadena larga con
alcoholes también de cadena larga. A temperatura ambiente son sólidos e
insolubles en agua. Su función está relacionada con su impermeabilidad al agua
y su consistencia firme.
·
Para romper un
enlace ester se necesita introducir una molécula de agua, esto se conoce como hidrólisis.
Lípidos compuestos
Fosfogliceridos:
son lípidos polares fomados por 1,
2 diacilglicerol y un puente fosfodiester que une al glicerol con una base
usualmente nitrogenada.
Ácido
fosfatidico: es la estructura básica
que tienen en común todos los fosfoacilgliceridos y está formada por el
glicerol, dos ácidos grasos y un ácido fosfórico.
Fosfoacilgliceridos
·
Fosfatidiletanolamina (cefalina): formada por un ácido fosfático y una base
nitrogenada, la nolamina.
·
Fosfatidilcolina:
un ácido fosfático y una base nitrogenada, la colina.
·
Fosfatidilinosita:
ácido fosfático y un polialcohol cíclico inositol.
·
Fosfatidilserina:
formada por un ácido fosfático y una base nitrogenada, la serina.
·
Difosfatidilglicerol (cardiopina): dos moléculas de ácido fosfático unidas
covalentemente por una molécula de glicerol.
·
Plasmalógenos:
su característica estructural está en el carbono 1 del glicerol. Tiene un
enlace éter. El radical alquilo no es un ácido, es un alcohol insaturado.
Pueden tener base nitrogenada.
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