Esto es un desastre, el miércoles iniciaron los trámites de ingreso a la UDG y aún no los inicio, es que en realidad no sé que mierda voy a estudiar, ¿es nefasto no? Ahh me he acordado de las "divinas" ¿alguna vez vieron Patito feo? Era una novela ¿argentina? Que luego la hicieron en México, las divinas -esas crías presumidas y riquillas que se creían la divina mierda- pues ella decían "eres...nefasto" con un tonito de hija de puta que nadie les quita...Pero ese no es el punto, el hecho de que escriba esto es la inmensa confunción que reina mi ser y que, como siempre, no comparto directamente con otros.
El panorama es este: Mi vida personal es un asco.
Así es gente preciosa, mi vida es una vil mierda. Vayámonos por partes, resulta que tenía una especie de "flirteo" con una chica del facebook...y nada que la cosa un día se truncó "nos peleamos" y se enfrió, luego "anduve" con otra y la cosa no era en realidad lo que yo quería, vamos que por más que fuera una relación vía internet yo no iba a andar con medias tintas, no señores las cosas conmigo son serias o entonces no son nada, a mí no me van a venir con esas chingaderas de que es sólo un juego, no porque ya me la hicieron y no me la vuelven a hacer...Pero puff, todo es complicado y yo jodo las cosas...así que el flirteo con la chava de Guerrero -la que mencioné primero- sigue...pero ¿de que forma? Vamos que ella es una pronta (facilota, de esas que no aguantan andar sin tirarle la onda a alguien, una seductora por naturaleza) y yo no ando para ser plato de segunda mesa así que ni somos novias ni somos nada, amigas...pero sé que somos más entonces me jode la existencia...y me jode saber que no es mía por completo aunque yo nunca volveré a ser suya...jajajaj eso suena tan perver o soy sólo yo?
Pero la vida no es justa, no señor...siempre tengo que andarla cagando...y que es de Ari? Que es de mi nena hermosa? Pues nada, porque ya casi ni platicamos...jodida mierda.
Pero la cosa no termina ahí, nop, lo anterior me viene valiendo mierda y le saco la vuelta.
El punto es...que mi hermano, el que sigue de mí, es un caso...puff robo dinero de la familia y demás, así que todo anda patas pa'riba...no me gusta ver que mi madre tenga tanto desgaste emocional, es decir...la veo tan acabada, tan preocupada siempre...eso me jode, mi hermano en sí no me interesa, pero mi madre si...
Me siento mal, pero trabajo en mejorar, sólo quería desahogarme
viernes, 3 de febrero de 2012
Lazos rojos—Capítulo 13
Por fin llega la hora de la segunda parte del final, no puedo asegurar que no haya una cuarta, ya que es seguro que hay una tercera, y quizás piensen ¿por qué dices que son "partes" si lo manejas como capítulos? Porque para mí son partes, aunque si son capítulos, el final comenzó en el capítulo pasado para mí. Lazos rojos es una historia que me ha dejado mucho, misma en la que me he reflejado como nunca y eso me hace estremecer en algunas ocasiones. He de confesar que Markus es mucho de lo que yo soy ¿o acaso yo soy mucho de lo que es Markus? En fin, muchos me han reclamado o me han dicho que soy una "mala" por matar a Bernard...puff ¿cree que yo no sufrí al hacerlo? Lloré, lloré mucho, porque más allá del cariño personal y la admiración que le profeso a Bernard soy una ferviente amante de Makus, vaya ironía si vemos que yo no me amo demasiado pero a Markus si...en fin, mis motivos tuve y desde un principio dije que esta historia no tendría final feliz, así que aunque yo sea una jodida cursi no habrá final de "Markus y Bernard vivieron felices pro siempre, mientras Skandar se convirtió en vampiro y vivió toda su vida con su gran amor Jared"...Lo siento, eso no va a pasar...y puff me estoy vengo muy ruda, pero es que alguien me ha hecho enojar respecto a esto muerte al chinini...ok ya me dejo de cosas...que sólo divago y no aclaro nada.
El capítulo me parece corto, me dejó con ganas de más...no sé si se logre con ustedes y en verdad espero que este capítulo logre trasmitirles todo lo que busque transmitir...las quiero hermosas, gracias por leerme...
________________________________________________________________
Enemigo mío
Vete a la mierda como el diablo
violentos en el interior
hermoso y el mal
Soy un fantasma
eres un ángel
uno que se guardó
sólo restos de una época
Stranger in a Strange Land // 30 Seconds To Mars
Capítulo 13
La muerte del ocaso
No siempre es fácil recibir algunas noticias, pues algunas veces
quedas tan perturbado que no logras identificar qué debes decir, qué debes
hacer, qué debes sentir y la única salida que te queda es huir para pensar con
claridad. Jared lo sabía y por eso bajó las escaleras sintiendo una tristeza
aguda, nunca antes había si quiera cruzado por su cabeza la idea de la muerte
de alguno de sus amigos y de pronto el vampiro que lo había convertido para
salvarle la vida se encontraba muerto. A su modo, Bernard siempre trató de que
él tuviera una existencia agradable y le enseñó todo cuanto le fue posible,
luego, cuando Skandar apareció en su vida, Bernard lo apoyó y de alguna forma
le hizo ver sus verdaderos sentimientos hacía ese humano.
—Cómo cambia todo en unas semanas—pensó el vampiro.
Su mente dejó de lado a Bernard, era demasiado abrumador imaginar
cómo serían las cosas sin su amigo, pues a final de cuentas era él era lo más
parecido a un “líder” y ya no estaba. Su vista no se concentraba en nada, la
estancia sumida en la oscuridad apenas le brindaba alguna distracción que no
sería tomada en cuenta, así que simplemente caminó hasta el sótano bajando uno
a uno los escalones necesarios para encontrarse con Skandar. ¡Se moría porque
su niño lo abrazara! Por olvidarse de todo lo demás y sólo lo lograría
estrechando aquel delgado cuerpo entre sus brazos.
Y ahí, tendido como noches anteriores sobre la cama de madera,
estaba Skandar. El vampiro lo miró por algunos segundos, escudriñando cada
centímetro de la anatomía del chico. En algún momento Skandar comenzó a moverse
como si fuera un gusano que es sacado de la tierra o mejor dicho, como un
gusano que escarba un agujero ¿habrá alguna diferencia? Él chico se movía
demasiado y apretaba la mandíbula de vez en vez. ¿Qué día era? ¿Cuántos días
habían pasado desde que Jared le había dado su sangre? El vampiro no lo sabía,
había perdido la noción del transcurrir del tiempo. Los fuertes alaridos le
asombraron, un poco más y Skandar despertaría.
Un grito desesperado se oyó aunado a un alarido feroz de dolor.
Ardía. Era como si estuviera recostado en una cama de brazas y
otras más le sirvieran de cobija, era tanto ese dolor que parecía quemarle todo
el cuerpo y mucho más. Quemaba hasta el alma. Era imposible no llorar, no gritar,
no arquearse a causa del dolor. No podía abrir sus ojos y tampoco era
consciente de algo más que no fuera ese maldito dolor.
Otro grito abrazador y las lágrimas de un vampiro caían limpias
hasta el suelo.
¡Qué tonto había sido! Jared no había estado en el momento justo
para darle su sangre a Skandar. Se temía lo peor, cuando un vampiro no recibe
la segunda dosis de sangre de su padre
–quien lo convirtió– experimentaría una sed demasiado fuerte al despertar
además de una fuerte tortura como la que suponía experimentaba el menor.
Skandar estaba despertando.
Los ojos expectantes y llenos de preocupación de Jared destacaban
junto con su frente brillosa a causa del sudor, quería acercarse a Skandar y
ver si la segunda dosis funcionaría en él, pero era inútil, el pequeño estaba
por despertar. Un último grito alertó a las gemelas vampiresas quienes dejaron
de intentar entrar a la habitación de Bernard, pues el olor de la sangre de
Markus era muy intenso, para correr al sótano.
Cuando llegaron la visión de aquella escena les heló la sangre, si
es que pudiera hacerlo más. Skandar estaba sentado en el suelo a un lado de la
cama con el cuerpo cubierto de sangre, sus ojos parecían perdidos entre el
color carmesí del suelo y entre sus piernas y sus brazos descansaba el cuerpo
de Jared.
—L-lo mató—dijo Carol bastante sorprendida.
jueves, 26 de enero de 2012
Lazos rojos—Capítulo 12
Por fin llega el final de esta historia que siendo sinceros ha sido un disfrute en verdad, no tengo mucho tiempo pero le agradezco mucho a mis amigas por apoyarme en esta historia. Lu, danke preciosa por "crushearte" de Markus...ok no, gracias por leerlo y de esa forma impulsarme a escribir más de esta historia. Rai, gracias por leer y decirme siempre que te gusta la historia, aunque no lo creas eso ayuda mucho. A Yani, porque...joder!! tú tienes la culpa de este final!! -que todavía no termina- indirectamente claro...gracias por dejar salir tu gaydad conmigo muah...las quiero...muchisimo...y quisiera tener más tiempo y más palabras para expresarme, pero carezco de ambas cosas....
Este es el inicio del final....The end part 1
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¿Y qué si quisiera escapar?
echarme a reír en tu rostro
¿qué harías?
Y que si caigo al piso
y no puedo soportar esto mas
¿qué harías?
Ven y derrúmbame
entiérrame entierrame
he acabado contigo
The Kill // 30 seconds to mars
Capítulo
12
La muerte del alba
Si a Markus alguna vez le hubieran dicho que estaría sufriendo
porque Bernard estuviera herido, él se hubiera reído y no sería cualquier risa,
se reiría con muchas ganas. Se carcajearía. Pero ahí estaba el rubio, sentado
sobre la cama con su espalda recargada en la cabecera de ésta posando su mano
sobre la frente inusualmente caliente del vampiro de cabellera negra. Markus se
preocupaba por Bernard; aquello hacía eco muy en lo profundo de los
pensamientos y, en mayor medida, de su corazón.
Bernard había sido herido por una bala hechizada que sus amigas
vampiresas, supuestas expertas en esos terrenos, no sabían contrarrestar. No
obstante, Markus no necesitaba que Charlie y Carol entraran a la habitación con
aquella cara de pena para saber que Bernard estaba mal, el simple hecho de
verlo postrado inconsciente sobre la cama le vaticinaba un poco de su situación
y hacía que la impotencia aflorara pues no había nada que Markus pudiera hacer
para mejorar la situación del moreno.
—Tienes que despertar—le decía el rubio—, yo no sé manejar a un
vampiro recién convertido y si Skandar no recuerda a Jared o simplemente no lo
quiere cuando despierta ¿qué se supone que haré?— Extrañamente sus ojos
comenzaron a volverse cristalinos— Además, él está molesto conmigo…despierta.
Pero Markus no se atrevía a completar aquella petición, no lograba
que las palabras salieran limpiamente desde lo profundo de su ser porque él era
consciente de que los motivos que externaba no eran los únicos por los que
deseaba que el moreno despertara.
Justo a media noche Carol y Charlotte entraron en aquella
habitación sumida en las penumbras para dejar dos grandes jarras de vidrio
sobre el buró contrario a donde Markus se encontraba y sin más se retiraron. El
rubio observó con ansias el rojo que dejaba traslucir la jarra y sus colmillos
parecieron desear aquel líquido, así que con cuidado llenó el vaso cristalino y
bebió la sangre que tanto codiciaba.
—Tú deberías beber sangre—le dijo al vampiro dormido—. Así no es
divertido.
Y vaya que no lo era, Markus necesitaba pelear con Bernard. Lo
extrañaba. Extrañaba su sonrisa despreocupada que le daba seguridad silenciosa,
su manía de juguetear con cosas afiladas -principalmente dardos-, los dos mechones
negros que caían sobre la piel de su frente, extrañaba además la forma en que
su mirada podía cambiar tan rápidamente desde tranquila hasta seductora. Lo
extrañaba mucho, pero no sólo porque llevara dos días sin que le robara un beso
o lo tocara de forma descarada e inclusive que intentara robarle una caricia,
sino que además lo extrañaba porque temía perderlo. Y al darse cuenta el rubio
lloró.
Cada vez que entre la maraña de pensamientos había cierta claridad
el vampiro abandonaba aquella inspección molesto consigo mismo, la verdad
estaba ahí y él la rechazaba.
¿Cuánto tiempo había pasado
desde que Markus había conocido a Bernard? Muchísimos años, más de medio siglo,
y desde entonces venía rechazándolo. Entonces la culpa era demasiada, pues
Bernard estaba muy débil y no podía consumir sangre, además de que parecía que
esa bala tenía un efecto similar a la gangrena, así que era culpa de Markus ¿no?
Si él hubiera sido más fuerte, si hubiera aceptado sus sentimientos desde el
principio.
—¿Te merezco?—preguntó el rubio esperando una respuesta que sabía
que no llegaría—Es sólo que…yo no creo que tú me puedas amar y si lo haces no
lo merezco—dijo y unas lagrimas corrieron por sus mejillas.
Markus lloró.
jueves, 19 de enero de 2012
Lazos rojos— Capítulo 11
Coge tu arma
Hora de ir al infierno
No soy un héroe
Culpable de los cargos
Busca Y Destruye
Encontré mi fe
viviendo en el pecado
Yo no soy Jesús
Pero, tú tampoco, mi amigo
/Search and destroy // 30 seconds to mars
Capítulo 11
Gotas de infierno
Se escuchaba el pequeño oleaje contra las afiladas rocas unidas
una contra la otra en una secuencia que pareciera no ser casualidad, así las
olas llegaban a estamparse cubriéndolo todo para luego retroceder y estrellarse
una vez más. El mar se veía tan oscuro como el cielo siendo iluminado en breves
instantes por la luz que despedía faro en cada rotación, pero más que nada esa
noche parecía que aquellas aguas revueltas estaban enojadas o quizás preveían
el desastre que se avecinaba porque aquellas olas era cada vez más frecuentes y
la violencia con la que llegaban a las rocas era sorprendente, además las nubes
negras habían cubierto las estrellas. En aquel momento, cuando la tormenta
parecía inminente, Nirvana decidió que el espectáculo había terminado. Era hora
de pelear.
El viento iba de este a oeste dándole de lleno en la cara a la
caza-vampiros al contrario de lo que sucedía con Markus. Estaban frente a las
ruinas de la Catedral de Saint Andrews, la mujer sostenía una wakizashi en su
mano derecha con el filo hacía afuera esperando algún movimiento del vampiro
rubio que tenía enfrente.
—No tienes idea de cuánto deseo matarte—le dijo el rubio mostrando
sus colmillos.
No recibió respuesta de su contrincante, quien de inmediato
levantó su wakazashi al percatarse del ataque que efectuaba el vampiro. Justo a
su costado derecho había aparecido el chico en apenas un parpadeo y por poco
logró hacer un rasguño en la piel de la humana.
Para Markus la situación era desesperante, a pesar de ser u
vampiro y poseer una velocidad asombrosa aquella humana tan “horrenda” lograba
esquivar la mayoría de sus ataques, pero aquella desesperación era de alguna
forma fascinante si se proponía acabar con ella lentamente.
—Dejémonos de juegos—susurró el chico rosando la oreja de la
joven.
Sintió el impacto pero no había dolor, tan sólo la certeza de que
algo se había impactado contra su rostro, más específicamente en su nariz. Y
entonces, el dolor se comenzó a acumular en el centro de su rostro casi al
tiempo en que un líquido espeso y caliente salía de las fosas nasales para
cubrir lo que estuviera a su paso. Nirvana encorvó su cuerpo un poco y llevo su
mano hasta su rostro, de alguna manera aquel golpe la había dejado un tanto
aturdida, a medida que la sorpresa por aquello desaparecía. Pero el espesor de
aquella sustancia rojiza no duro el suficiente tiempo a exposición del viento
para que se secara o coagulara, ya que las repentinas gotas de agua que caían
del cielo lo evitaron y llevaron con ellas la sangre como si fuera un pigmento
necesario para ella.
La había herido. Por fin podía ver su sangre, pero había cambiado
de idea. Markus quería verla sufrir, quería que le implorara clemencia.
—¡Ay lo siento!—dijo fingiendo preocupación—. ¿Te lastimé?
Nirvana levantó la mirada ante aquella provocación, debía dejarse
de juegos y acabar con ese vampiro para ir a ayudar a sus compañeros y poder
salvar al chico que acompañaba a esos tres vampiros.
—En realidad apenas es un rasguño—le respondió la mujer al rubio
logrando que se molestara.
Y tan impulsivo como era Markus se lanzó contra la caca-vampiros sin
fijarse en la extraña aura que se formaba en torno a la wakazashi tan sólo
alcanzó a darse cuenta de que la muchacha había susurrado algunas palabrejas
antes de que rozara una de sus piernas a la altura de la rodilla. No era nada,
un corte de esas dimensiones no era daño suficiente para impedirle que
continuara con su lucha, pero aquel corte no parecía ser ordinario. No podía
moverse. Markus intentó mover sus piernas en dos ocasiones y no pudo hacerlo,
sus miembros inferiores no le respondían y en medio de la desesperación que le
suponía darse cuenta de eso se percató de un detalle.
—¿No es un hechizo de alto nivel el que acabas de usar?—cuestionó
el rubio con un semblante arrogante.
—Así es.—Nirvana sacó una cruz de cristal que utilizaría para
purificar al vampiro.
—Primero tienes que matarme, idiota.
—Eso es lo que voy a hacer—espetó la mujer.
Un revolver hizo aparición en aquella pelea, mismo que se había
ganado la reputación de arma letal pues Nirvana había terminado fácilmente con
un puñado de vampiros gracias a ese revolver.
Markus era orgulloso, tanto que se negaba a mostrar debilidad y
pedir ayuda lo era, pero eso no evitó que cerrara los ojos e implorara por
Bernard aunque luego se reprochara por eso. No era que de sólo pensar en él el
vampiro fuera a aparecer, pero era un reflejo del rubio y no podía hacer nada
contra ello.
—Es como implorar a Dios—susurró sin que Nirvana le oyera—. Hace
años maté a tu prometido.—Comenzó a narrar el vampiro ganándose la atención de
la chica— Tenía hambre, mucha hambre, y estaba enojado con Bernard, así que
había dejado de comer sangre durante casi un mes y luego no me pude
contener.—Nirvana bajó el revólver— Pero a tu maestro lo maté con toda la saña
posible.— Los ojos de la muchacha se abrieron demasiado, aquel chico de belleza
tan exquisita era un cínico que gustaba de jugar con su mente ¿o qué se proponía?—
Así que dime ¿por qué no me has matado?
miércoles, 18 de enero de 2012
La verdadera belleza
Hace tiempo me encontré este vídeo, creo que el mensaje es muy claro y tan real que te da de frente... espero que lo disfruten y les haga reflexionar...
martes, 17 de enero de 2012
Prohibido enamorarse—Capítulo 22
Sí, sé que ha pasao mucho tiempo desde la última actualización pero no tenía ánimos para escribir esta historia, fue como si de pronto toda mi inspiración para con ella desapareciera, pero por fin pude escribir algo...y lo más seguro es que no sea lo mejor...Se lo dedico con mucho cariño a Gaby, mi preciosa nena, y a Tere, mi adorada cursi, las adoro lindas :-*
NOTA: No tengo ni la más mínima idea de cuándo Bill
comenzó a usar su relicario, ni se bien
cómo es la cubierta de este (lo más acercado sería una ecografía, pero por el
hilo argumental no podría ser una ecografía) por lo cual decidí dejarlo liso:
será sólo una cubierta negra y ya @.@
Frente
a una multitud
Defiendes
lo que eres y lo que fuiste,
Presente
en una actitud.
En
la soledad
Disfrutas
el amor que recibiste.
Capítulo 22
La corona de la Reina
Mi lengua se
movía dentro de la boca de Bill, de vez en cuando me dedicaba a acariciar con
la punta de mi extremidad el piercing de mi novio, estábamos tumbados encima de
mi cama con las manos aferradas al cuerpo del otro y nuestras lenguas inmersas
en un intercambio de caricias, pero el aire faltaba y era momento de
separarnos.
—Feliz
aniversario—dijo él mientras me miraba a los ojos y acariciaba mi mejilla.
Bill estaba
prácticamente acostado encima de mí deleitándome con un beso más suave que el
anterior, mientras con sus manos acariciaba mis mejillas como si fuera una
pieza delicada de arte. Su peso no me molestaba, en realidad me fascinaba la
idea de estar así con él en ese momento.
—Más bien
mesversario—dije antes de darle un beso en la mejilla.
—Eso suena tan
cursi—en eso coincidíamos, pero había querido molestarle un poco.
—¿Son tres meses
no?—sonaba tan poco, unos escasos tres meses que para mí habían resultado los
más difíciles del noviazgo, pero al parecer comenzábamos a entrar en una etapa
mucho más plena.
—Y los que
vendrán—me dijo antes de besar de nuevo mis labios.
Al dejar de
besarnos Bill se acomodó a un lado de mí dejándome recostar mi cabeza sobre su
pecho mientras él acariciaba mis rastas, momentos como esos me fascinaban y
siempre quería que no terminaran jamás. Desde que nos habíamos hecho novios
habían pasado tres meses, poco tiempo pero de por eso dejaban de ser los tres
mejores meses de mi vida, a pesar de lo que pasó con Emily.
—Te tengo un
regalo—le dije a Bill y me puse de pie.
Caminé a hacía
mi cómoda y saqué una caja aterciopelada color azul oscuro con un moño
plateado. De vuelta a la cama me senté en el filo mirándole a él, quien se
había incorporado y estaba apoyado contra la cabecera. Le extendí la caja
mientras sonreía y Bill me miraba con mucha seriedad, habíamos dicho que no
eran necesarios los regalos.
—No tenías por
qué—dijo tomando la caja azul.
—Pero si
quería—le dije aún sonriendo.
Dejando de lado
nuestro contacto visual mi novio se dispuso a ver su regalo, quitó la tapa de
la caja y se encontró con un relicario de cubierta negra y detalles dorados.
Sonreí al ver su expresión entre sorprendido y feliz.
—Tendré que
tomarte una fotografía—me dijo y se acercó a mí gateando sobre la cama para
besarme.
— ¿Te lo
pongo?—le pregunté cuando nos separamos del beso y el apoyo su frente contra la
mía.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Lazos rojos—Capítulo 10
No creo en nada
Ni en el fin ni en el principio
No creo en nada
Ni en la tierra ni en las estrellas
No creo en nada
Ni en el día ni en la oscuridad
No creo en nada
Más que en el latido de nuestros corazones
No creo en nada
Cien soles hasta que partamos
No creo en nada
Ni en satanás ni en dios
No creo en nada
Ni en la paz ni en la guerra
No creo en nada
Más que en lo que somos en verdad
100 suns // 30 seconds to mars
Capítulo 10
Semblanza escarlata
El agua
reflejaba el singular tono oscuro que el cielo tomaba cuando el sol desaparecía
de él, era tan oscuro que sólo se podían ver los reflejos de las luces sobre la
superficie del rio, unas luces que por momentos parecían danzar al son de una canción imaginaria. Y
embelesado ante el ligero momento de las pequeñas centellas un muchacho era
acompañado por otro de más edad y juntos no hacían más que ver aquella hermosa
danza.
—Es hermoso
¿no?—dijo el menor.
—Si—le
contestó bastante bajo el más alto.
Habían
abandonado el restaurante hacía mucho tiempo, y al regresar a la posada donde
se hospedaban el muchachito se había quedado mirando al río. Y ahí estaban.
—Se parece a
ti—dijo Skandar sin despegar la vista del río, sabía que Jared estaba a su
lado, lo sentía.
—¿En
serio?—cuestionó el aludido con una sonrisa.
—Sí, el agua
es tan oscura como tú cabello y a la vez es tan hermoso que es imposible dejar
de mirarlo—le dijo el chico.
—Entonces se
parece más a ti—dijo el vampiro aprisionando al muchacho entre sus brazos desde
atrás.
— ¿Nunca más
me dejarás?—inquirió el menor con las mejillas enrojecidas ligeramente.
—Siempre voy
a estar contigo—le susurró.
Skandar
sonrió al escuchar aquello, porque aunque el vampiro ya le hubiera asegurado
antes que estarían juntos para siempre y le hubiera dicho cuanto lo amaba él
seguía teniendo ese recuerdo de cuando lo había abandonado con Penélope y no
quería repetir la experiencia.
Entre una
sonrisa enternecedora el muchacho más joven se impulsó con las puntas de sus
pies para alcanzar a besar a Jared, un beso rápido, lindo y tierno, en seguida
el mayor logró ver una risilla nerviosa de Skandar y cómo ocultaba su mirada al
girarse para comenzar a caminar, retomando así el camino hacia la posada. Pero
fue detenido por una mano sumamente helada que conocía a la perfección.
—Antes de
irnos—dijo el de ojos negros— quiero decirte algo— Skandar fijó su mirar en las
perlas negras del contrario—. Desde que tengo memoria jamás había sentido esto
por nadie—se acercó al de ojos azules— y no me gusta que tengas duda de esto.
—No dudo de
ti—replicó el menor—, sólo quiero estar contigo por siempre.
Ante eso
Jared no pudo más que sonreír, muy a su manera lograba haberle llegar a su
humano lo que sentía, pues aquella mirada enternecida con un brillo especial
que resaltaba el profundo amor que sentía en aquellos momentos y que quizás
nunca desaparecería hacían más que evidente lo que sentía por Skandar. En aquel
momento las palabras sobraban y ellos tan sólo intercambiaron miradas antes de
tomarse de las manos y encaminarse de regreso a la posada ignorando todo lo
demás, desde el frío de aquella noche hasta la insistente mirada que los había
estado observando desde un principio.
—Es de mala
educación espiar a los demás—le dijo Bernard a un vampiro rubio.
—Vete a la
mierda—le contestó Markus—, esperaba que esos hicieran algo más interesante.
—No se iban
a poner a coger en medio de un puente—le dijo el vampiro más grande.
—No, pero
algo más oficial—le contestó y comenzó a caminar.
—No esperes
que Jared le pida que sea su novio o se case con él—musitó Bernard caminando al
lado del otro vampiro—. No seas cursi, nena.
—¡No soy un
puta mujer, entiéndelo!—le gritó el menor.
—Ya lo sé,
sólo te comportas como una—y esquivó un puñetazo—, aunque ya pegas más como un
hombre—esa vez el golpe casi logró asestarse en el lugar indicado.
—Eres un
bastardo idiota, hijo de puta—le gritó Markus y caminó tan rápido como su
coraje se lo permitía.
—Sólo digo
que para ellos es suficiente pasar el resto de sus vidas juntos—dijo el moreno
posándose frente al otro vampiro.
—Skandar no
tiene una eternidad como Jared—replicó el rubio.
—Y ese
asunto eso suyo, no te metas en lo que no te importa—dijo Bernard entendiendo
las intenciones ocultas de la ultima oración dicha por el rubio.
lunes, 26 de diciembre de 2011
HBD Jared!
Yo
no soy una persona que mantenga el interes en algo o alguien por mucho
tiempo, ¿cuánto duran mis autodenominadas "obsesiones"? Quizás un mes,
dos meses, un año, siempre tienen tiempo limitado. Actores,
guitarristas, escritores, personajes de anime, cantantes, bandas,
luchadores, futbolistas, y un sin fin de cosas más, inclusive canciones.
Pero todas esas cosas parecieran tener una fecha de cadu ...cidad, el momento en el que digo "ya no me gusta". Y pasa, pasa tanto como con las "amistades" que no lo son en realidad.
Algo muy curioso es que Jared Leto me gusta desde hace mucho tiempo,
¿cuánto? No lo recuerdo, pero si sé que son varios años. Él es quizás la
persona que más tiempo me ha interesado, principalmente por su físico
lo admito, recuerdo que ya no escucho a Paramore ni a Tokio Hotel y a
muchos otros y antes no paraba de escucharlos. Pero con Jared no pasa
eso...así que me permito decir "feliz cumpleaños Jared" aunque el jamás
se entere de esto, soy consciente de ello y no me importa aunque yo
misma critique estas actitudes. Feliz cumpleaños y...joder, ¡mi padre
tiene casi tu edad y no está así de bueno!...jajajaa ok ya...No sólo por
su físico, que es de infarto, es por sus ojos que me dicen que hay algo
especial en ellos, es por esa aura misteriosa que me seduce de alguna
forma, es por esa voz que me pone la piel chinita, es por su intensidad,
por su misterio, por su pasión, tanto que parecen desgarrantes. Por eso
me gusta y es agradablemente mi "obsesión"....así que vamos a la
carpeta de imágenes, seleccionamos "girls and boys" de ahí nos vamos a
la carpeta de "mis chicos", ignoramos a los "bebos", "Javi" y a
"lindos", para seleccionar "sexys", donde Jared Leto tiene su propia
carpeta xDD....y que dificil ha sido elegir sólo una u.u
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