viernes, 3 de febrero de 2012

cuando la vida es mierdosa

Esto es un desastre, el miércoles iniciaron los trámites de ingreso a la UDG y aún no los inicio, es que en realidad no sé que mierda voy a estudiar, ¿es nefasto no? Ahh me he acordado de las "divinas" ¿alguna vez vieron Patito feo? Era una novela ¿argentina? Que luego la hicieron en México, las divinas -esas crías presumidas y riquillas que se creían la divina mierda- pues ella decían "eres...nefasto" con un tonito de hija de puta que nadie les quita...Pero ese no es el punto, el hecho de que escriba esto es la inmensa confunción que reina mi ser y que, como siempre, no comparto directamente con otros.

El panorama es este: Mi vida personal es un asco.

Así es gente preciosa, mi vida es una vil mierda. Vayámonos por partes, resulta que tenía una especie de "flirteo" con una chica del facebook...y nada que la cosa un día se truncó "nos peleamos" y se enfrió, luego "anduve" con otra y la cosa no era en realidad lo que yo quería, vamos que por más que fuera una relación vía internet yo no iba a andar con medias tintas, no señores las cosas conmigo son serias o entonces no son nada, a mí no me van a venir con esas chingaderas de que es sólo un juego, no porque ya me la hicieron y no me la vuelven a hacer...Pero puff, todo es complicado y yo jodo las cosas...así que el flirteo con la chava de Guerrero -la que mencioné primero- sigue...pero ¿de que forma? Vamos que ella es una pronta (facilota, de esas que no aguantan andar sin tirarle la onda a alguien, una seductora por naturaleza) y yo no ando para ser plato de segunda mesa así que ni somos novias ni somos nada, amigas...pero sé que somos más entonces me jode la existencia...y me jode saber que no es mía por completo aunque yo nunca volveré a ser suya...jajajaj eso suena tan perver o soy sólo yo?

Pero la vida no es justa, no señor...siempre tengo que andarla cagando...y que es de Ari? Que es de mi nena hermosa? Pues nada, porque ya casi ni platicamos...jodida mierda.

Pero la cosa no termina ahí, nop, lo anterior me viene valiendo mierda y le saco la vuelta.

El punto es...que mi hermano, el que sigue de mí, es un caso...puff robo dinero de la familia y demás, así que todo anda patas pa'riba...no me gusta ver que mi madre tenga tanto desgaste emocional, es decir...la veo tan acabada, tan preocupada siempre...eso me jode, mi hermano en sí no me interesa, pero mi madre si...

Me siento mal, pero trabajo en mejorar, sólo quería desahogarme

Lazos rojos—Capítulo 13


Por fin llega la hora de la segunda parte del final, no puedo asegurar que no haya una cuarta, ya que es seguro que hay una tercera, y quizás piensen ¿por qué dices que son "partes" si lo manejas como capítulos? Porque para mí son partes, aunque si son capítulos, el final comenzó en el capítulo pasado para mí. Lazos rojos es una historia que me ha dejado mucho, misma en la que me he reflejado como nunca y eso me hace estremecer en algunas ocasiones. He de confesar que Markus es mucho de lo que yo soy ¿o acaso yo soy mucho de lo que es Markus? En fin, muchos me han reclamado o me han dicho que soy una "mala" por matar a Bernard...puff ¿cree que yo no sufrí al hacerlo? Lloré,  lloré mucho, porque más allá del cariño personal y la admiración que le profeso a Bernard soy una ferviente amante de Makus, vaya ironía si vemos que yo no me amo demasiado pero a  Markus si...en fin, mis motivos tuve y desde un principio dije que esta historia no tendría final feliz, así que aunque yo sea una jodida cursi no habrá final de "Markus y Bernard vivieron felices pro siempre, mientras Skandar se convirtió en vampiro y vivió toda su vida con su gran amor Jared"...Lo siento, eso no va a pasar...y puff me estoy vengo muy ruda, pero es que alguien me ha hecho enojar respecto a esto muerte al chinini...ok ya me dejo de cosas...que sólo divago y no aclaro nada.

El capítulo me parece corto, me dejó con ganas de más...no sé si se logre con ustedes y en verdad espero que este capítulo logre trasmitirles todo lo que busque transmitir...las quiero hermosas, gracias por leerme...

________________________________________________________________

Enemigo mío 
Vete a la mierda como el diablo 
violentos en el interior 
hermoso y el mal 
Soy un fantasma 
eres un ángel 
uno que se guardó 
sólo restos de una época 
Stranger in a Strange Land // 30 Seconds  To Mars


Capítulo 13
La muerte del ocaso

No siempre es fácil recibir algunas noticias, pues algunas veces quedas tan perturbado que no logras identificar qué debes decir, qué debes hacer, qué debes sentir y la única salida que te queda es huir para pensar con claridad. Jared lo sabía y por eso bajó las escaleras sintiendo una tristeza aguda, nunca antes había si quiera cruzado por su cabeza la idea de la muerte de alguno de sus amigos y de pronto el vampiro que lo había convertido para salvarle la vida se encontraba muerto. A su modo, Bernard siempre trató de que él tuviera una existencia agradable y le enseñó todo cuanto le fue posible, luego, cuando Skandar apareció en su vida, Bernard lo apoyó y de alguna forma le hizo ver sus verdaderos sentimientos hacía ese humano.

—Cómo cambia todo en unas semanas—pensó el vampiro.

Su mente dejó de lado a Bernard, era demasiado abrumador imaginar cómo serían las cosas sin su amigo, pues a final de cuentas era él era lo más parecido a un “líder” y ya no estaba. Su vista no se concentraba en nada, la estancia sumida en la oscuridad apenas le brindaba alguna distracción que no sería tomada en cuenta, así que simplemente caminó hasta el sótano bajando uno a uno los escalones necesarios para encontrarse con Skandar. ¡Se moría porque su niño lo abrazara! Por olvidarse de todo lo demás y sólo lo lograría estrechando aquel delgado cuerpo entre sus brazos.

Y ahí, tendido como noches anteriores sobre la cama de madera, estaba Skandar. El vampiro lo miró por algunos segundos, escudriñando cada centímetro de la anatomía del chico. En algún momento Skandar comenzó a moverse como si fuera un gusano que es sacado de la tierra o mejor dicho, como un gusano que escarba un agujero ¿habrá alguna diferencia? Él chico se movía demasiado y apretaba la mandíbula de vez en vez. ¿Qué día era? ¿Cuántos días habían pasado desde que Jared le había dado su sangre? El vampiro no lo sabía, había perdido la noción del transcurrir del tiempo. Los fuertes alaridos le asombraron, un poco más y Skandar despertaría.

Un grito desesperado se oyó aunado a un alarido feroz de dolor.

Ardía. Era como si estuviera recostado en una cama de brazas y otras más le sirvieran de cobija, era tanto ese dolor que parecía quemarle todo el cuerpo y mucho más. Quemaba hasta el alma. Era imposible no llorar, no gritar, no arquearse a causa del dolor. No podía abrir sus ojos y tampoco era consciente de algo más que no fuera ese maldito dolor.

Otro grito abrazador y las lágrimas de un vampiro caían limpias hasta el suelo.

¡Qué tonto había sido! Jared no había estado en el momento justo para darle su sangre a Skandar. Se temía lo peor, cuando un vampiro no recibe la segunda dosis de sangre de su padre –quien lo convirtió– experimentaría una sed demasiado fuerte al despertar además de una fuerte tortura como la que suponía experimentaba el menor. Skandar estaba despertando.

Los ojos expectantes y llenos de preocupación de Jared destacaban junto con su frente brillosa a causa del sudor, quería acercarse a Skandar y ver si la segunda dosis funcionaría en él, pero era inútil, el pequeño estaba por despertar. Un último grito alertó a las gemelas vampiresas quienes dejaron de intentar entrar a la habitación de Bernard, pues el olor de la sangre de Markus era muy intenso, para correr al sótano.

Cuando llegaron la visión de aquella escena les heló la sangre, si es que pudiera hacerlo más. Skandar estaba sentado en el suelo a un lado de la cama con el cuerpo cubierto de sangre, sus ojos parecían perdidos entre el color carmesí del suelo y entre sus piernas y sus brazos descansaba el cuerpo de Jared.

—L-lo mató—dijo Carol bastante sorprendida.

jueves, 26 de enero de 2012

Lazos rojos—Capítulo 12


Por fin llega el final de esta historia que siendo sinceros ha sido un disfrute  en verdad, no tengo mucho tiempo pero le agradezco mucho a mis amigas por apoyarme en esta historia. Lu, danke preciosa por "crushearte" de Markus...ok no, gracias por leerlo y de esa forma impulsarme a escribir más de esta historia.  Rai, gracias por leer y decirme siempre que te gusta la historia, aunque no lo creas eso ayuda mucho. A Yani, porque...joder!! tú tienes la culpa de este final!! -que todavía no termina- indirectamente claro...gracias por dejar salir tu gaydad conmigo muah...las quiero...muchisimo...y quisiera tener más tiempo y más palabras para expresarme, pero carezco de ambas cosas....

Este es el inicio del final....The end part 1
:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:


¿Y qué si quisiera escapar?
echarme a reír en tu rostro
¿qué harías?
Y que si caigo al piso
y no puedo soportar esto mas
¿qué harías?
Ven y derrúmbame
entiérrame entierrame
he acabado contigo
The Kill // 30 seconds to mars



 Capítulo 12
La muerte del alba

Si a Markus alguna vez le hubieran dicho que estaría sufriendo porque Bernard estuviera herido, él se hubiera reído y no sería cualquier risa, se reiría con muchas ganas. Se carcajearía. Pero ahí estaba el rubio, sentado sobre la cama con su espalda recargada en la cabecera de ésta posando su mano sobre la frente inusualmente caliente del vampiro de cabellera negra. Markus se preocupaba por Bernard; aquello hacía eco muy en lo profundo de los pensamientos y, en mayor medida, de su corazón.

Bernard había sido herido por una bala hechizada que sus amigas vampiresas, supuestas expertas en esos terrenos, no sabían contrarrestar. No obstante, Markus no necesitaba que Charlie y Carol entraran a la habitación con aquella cara de pena para saber que Bernard estaba mal, el simple hecho de verlo postrado inconsciente sobre la cama le vaticinaba un poco de su situación y hacía que la impotencia aflorara pues no había nada que Markus pudiera hacer para mejorar la situación del moreno.

—Tienes que despertar—le decía el rubio—, yo no sé manejar a un vampiro recién convertido y si Skandar no recuerda a Jared o simplemente no lo quiere cuando despierta ¿qué se supone que haré?— Extrañamente sus ojos comenzaron a volverse cristalinos— Además, él está molesto conmigo…despierta.

Pero Markus no se atrevía a completar aquella petición, no lograba que las palabras salieran limpiamente desde lo profundo de su ser porque él era consciente de que los motivos que externaba no eran los únicos por los que deseaba que el moreno despertara.

Justo a media noche Carol y Charlotte entraron en aquella habitación sumida en las penumbras para dejar dos grandes jarras de vidrio sobre el buró contrario a donde Markus se encontraba y sin más se retiraron. El rubio observó con ansias el rojo que dejaba traslucir la jarra y sus colmillos parecieron desear aquel líquido, así que con cuidado llenó el vaso cristalino y bebió la sangre que tanto codiciaba.

—Tú deberías beber sangre—le dijo al vampiro dormido—. Así no es divertido.

Y vaya que no lo era, Markus necesitaba pelear con Bernard. Lo extrañaba. Extrañaba su sonrisa despreocupada que le daba seguridad silenciosa, su manía de juguetear con cosas afiladas -principalmente dardos-, los dos mechones negros que caían sobre la piel de su frente, extrañaba además la forma en que su mirada podía cambiar tan rápidamente desde tranquila hasta seductora. Lo extrañaba mucho, pero no sólo porque llevara dos días sin que le robara un beso o lo tocara de forma descarada e inclusive que intentara robarle una caricia, sino que además lo extrañaba porque temía perderlo. Y al darse cuenta el rubio lloró.

Cada vez que entre la maraña de pensamientos había cierta claridad el vampiro abandonaba aquella inspección molesto consigo mismo, la verdad estaba ahí y él la rechazaba.

 ¿Cuánto tiempo había pasado desde que Markus había conocido a Bernard? Muchísimos años, más de medio siglo, y desde entonces venía rechazándolo. Entonces la culpa era demasiada, pues Bernard estaba muy débil y no podía consumir sangre, además de que parecía que esa bala tenía un efecto similar a la gangrena, así que era culpa de Markus ¿no? Si él hubiera sido más fuerte, si hubiera aceptado sus sentimientos desde el principio.

—¿Te merezco?—preguntó el rubio esperando una respuesta que sabía que no llegaría—Es sólo que…yo no creo que tú me puedas amar y si lo haces no lo merezco—dijo y unas lagrimas corrieron por sus mejillas.

Markus lloró.

jueves, 19 de enero de 2012

Lazos rojos— Capítulo 11


Coge tu arma 
Hora de ir al infierno 
No soy un héroe 
Culpable de los cargos 
Busca Y Destruye 

Encontré mi fe 
viviendo en el pecado 
Yo no soy Jesús 
Pero, tú tampoco, mi amigo
 /Search and destroy // 30 seconds to mars


Capítulo 11
Gotas de infierno

Se escuchaba el pequeño oleaje contra las afiladas rocas unidas una contra la otra en una secuencia que pareciera no ser casualidad, así las olas llegaban a estamparse cubriéndolo todo para luego retroceder y estrellarse una vez más. El mar se veía tan oscuro como el cielo siendo iluminado en breves instantes por la luz que despedía faro en cada rotación, pero más que nada esa noche parecía que aquellas aguas revueltas estaban enojadas o quizás preveían el desastre que se avecinaba porque aquellas olas era cada vez más frecuentes y la violencia con la que llegaban a las rocas era sorprendente, además las nubes negras habían cubierto las estrellas. En aquel momento, cuando la tormenta parecía inminente, Nirvana decidió que el espectáculo había terminado. Era hora de pelear.

El viento iba de este a oeste dándole de lleno en la cara a la caza-vampiros al contrario de lo que sucedía con Markus. Estaban frente a las ruinas de la Catedral de Saint Andrews, la mujer sostenía una wakizashi en su mano derecha con el filo hacía afuera esperando algún movimiento del vampiro rubio que tenía enfrente.

—No tienes idea de cuánto deseo matarte—le dijo el rubio mostrando sus colmillos.

No recibió respuesta de su contrincante, quien de inmediato levantó su wakazashi al percatarse del ataque que efectuaba el vampiro. Justo a su costado derecho había aparecido el chico en apenas un parpadeo y por poco logró hacer un rasguño en la piel de la humana.

Para Markus la situación era desesperante, a pesar de ser u vampiro y poseer una velocidad asombrosa aquella humana tan “horrenda” lograba esquivar la mayoría de sus ataques, pero aquella desesperación era de alguna forma fascinante si se proponía acabar con ella lentamente.

—Dejémonos de juegos—susurró el chico rosando la oreja de la joven.

Sintió el impacto pero no había dolor, tan sólo la certeza de que algo se había impactado contra su rostro, más específicamente en su nariz. Y entonces, el dolor se comenzó a acumular en el centro de su rostro casi al tiempo en que un líquido espeso y caliente salía de las fosas nasales para cubrir lo que estuviera a su paso. Nirvana encorvó su cuerpo un poco y llevo su mano hasta su rostro, de alguna manera aquel golpe la había dejado un tanto aturdida, a medida que la sorpresa por aquello desaparecía. Pero el espesor de aquella sustancia rojiza no duro el suficiente tiempo a exposición del viento para que se secara o coagulara, ya que las repentinas gotas de agua que caían del cielo lo evitaron y llevaron con ellas la sangre como si fuera un pigmento necesario para ella.

La había herido. Por fin podía ver su sangre, pero había cambiado de idea. Markus quería verla sufrir, quería que le implorara clemencia.

—¡Ay lo siento!—dijo fingiendo preocupación—. ¿Te lastimé?

Nirvana levantó la mirada ante aquella provocación, debía dejarse de juegos y acabar con ese vampiro para ir a ayudar a sus compañeros y poder salvar al chico que acompañaba a esos tres vampiros.

—En realidad apenas es un rasguño—le respondió la mujer al rubio logrando que se molestara.

Y tan impulsivo como era Markus se lanzó contra la caca-vampiros sin fijarse en la extraña aura que se formaba en torno a la wakazashi tan sólo alcanzó a darse cuenta de que la muchacha había susurrado algunas palabrejas antes de que rozara una de sus piernas a la altura de la rodilla. No era nada, un corte de esas dimensiones no era daño suficiente para impedirle que continuara con su lucha, pero aquel corte no parecía ser ordinario. No podía moverse. Markus intentó mover sus piernas en dos ocasiones y no pudo hacerlo, sus miembros inferiores no le respondían y en medio de la desesperación que le suponía darse cuenta de eso se percató de un detalle.

—¿No es un hechizo de alto nivel el que acabas de usar?—cuestionó el rubio con un semblante arrogante.

—Así es.—Nirvana sacó una cruz de cristal que utilizaría para purificar al vampiro.

—Primero tienes que matarme, idiota.

—Eso es lo que voy a hacer—espetó la mujer.

Un revolver hizo aparición en aquella pelea, mismo que se había ganado la reputación de arma letal pues Nirvana había terminado fácilmente con un puñado de vampiros gracias a ese revolver.

Markus era orgulloso, tanto que se negaba a mostrar debilidad y pedir ayuda lo era, pero eso no evitó que cerrara los ojos e implorara por Bernard aunque luego se reprochara por eso. No era que de sólo pensar en él el vampiro fuera a aparecer, pero era un reflejo del rubio y no podía hacer nada contra ello.

—Es como implorar a Dios—susurró sin que Nirvana le oyera—. Hace años maté a tu prometido.—Comenzó a narrar el vampiro ganándose la atención de la chica— Tenía hambre, mucha hambre, y estaba enojado con Bernard, así que había dejado de comer sangre durante casi un mes y luego no me pude contener.—Nirvana bajó el revólver— Pero a tu maestro lo maté con toda la saña posible.— Los ojos de la muchacha se abrieron demasiado, aquel chico de belleza tan exquisita era un cínico que gustaba de jugar con su mente ¿o qué se proponía?— Así que dime ¿por qué no me has matado?

miércoles, 18 de enero de 2012

La verdadera belleza

Hace tiempo me encontré este vídeo, creo que el mensaje es muy claro y tan real que te da de frente... espero que lo disfruten y les haga reflexionar...


martes, 17 de enero de 2012

Prohibido enamorarse—Capítulo 22


Sí, sé que ha pasao mucho tiempo desde la última actualización pero no tenía ánimos para escribir esta historia, fue como si de pronto toda mi inspiración para con ella desapareciera, pero por fin pude escribir algo...y lo más seguro es que no sea lo mejor...Se lo dedico con mucho cariño a Gaby, mi preciosa nena, y a Tere, mi adorada cursi, las adoro lindas :-*

NOTA: No tengo ni la más mínima idea de cuándo Bill comenzó a  usar su relicario, ni se bien cómo es la cubierta de este (lo más acercado sería una ecografía, pero por el hilo argumental no podría ser una ecografía) por lo cual decidí dejarlo liso: será sólo una cubierta negra y ya @.@

:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:_:
Frente a una multitud
Defiendes lo que eres y lo que fuiste,
Presente en una actitud.
En la soledad
Disfrutas el amor que recibiste.


Capítulo 22
La corona de la Reina

Mi lengua se movía dentro de la boca de Bill, de vez en cuando me dedicaba a acariciar con la punta de mi extremidad el piercing de mi novio, estábamos tumbados encima de mi cama con las manos aferradas al cuerpo del otro y nuestras lenguas inmersas en un intercambio de caricias, pero el aire faltaba y era momento de separarnos.

—Feliz aniversario—dijo él mientras me miraba a los ojos y acariciaba mi mejilla.

Bill estaba prácticamente acostado encima de mí deleitándome con un beso más suave que el anterior, mientras con sus manos acariciaba mis mejillas como si fuera una pieza delicada de arte. Su peso no me molestaba, en realidad me fascinaba la idea de estar así con él en ese momento.

—Más bien mesversario—dije antes de darle un beso en la mejilla.

—Eso suena tan cursi—en eso coincidíamos, pero había querido molestarle un poco.

—¿Son tres meses no?—sonaba tan poco, unos escasos tres meses que para mí habían resultado los más difíciles del noviazgo, pero al parecer comenzábamos a entrar en una etapa mucho más plena.

—Y los que vendrán—me dijo antes de besar de nuevo mis labios.

Al dejar de besarnos Bill se acomodó a un lado de mí dejándome recostar mi cabeza sobre su pecho mientras él acariciaba mis rastas, momentos como esos me fascinaban y siempre quería que no terminaran jamás. Desde que nos habíamos hecho novios habían pasado tres meses, poco tiempo pero de por eso dejaban de ser los tres mejores meses de mi vida, a pesar de lo que pasó con Emily.

—Te tengo un regalo—le dije a Bill y me puse de pie.

Caminé a hacía mi cómoda y saqué una caja aterciopelada color azul oscuro con un moño plateado. De vuelta a la cama me senté en el filo mirándole a él, quien se había incorporado y estaba apoyado contra la cabecera. Le extendí la caja mientras sonreía y Bill me miraba con mucha seriedad, habíamos dicho que no eran necesarios los regalos.

—No tenías por qué—dijo tomando la caja azul.

—Pero si quería—le dije aún sonriendo.

Dejando de lado nuestro contacto visual mi novio se dispuso a ver su regalo, quitó la tapa de la caja y se encontró con un relicario de cubierta negra y detalles dorados. Sonreí al ver su expresión entre sorprendido y feliz.

—Tendré que tomarte una fotografía—me dijo y se acercó a mí gateando sobre la cama para besarme.

— ¿Te lo pongo?—le pregunté cuando nos separamos del beso y el apoyo su frente contra la mía.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lazos rojos—Capítulo 10



No creo en nada
Ni en el fin ni en el principio
No creo en nada
Ni en la tierra ni en las estrellas
No creo en nada
Ni en el día ni en la oscuridad
No creo en nada
Más que en el latido de nuestros corazones
No creo en nada
Cien soles hasta que partamos
No creo en nada
Ni en satanás ni en dios
No creo en nada
Ni en la paz ni en la guerra
No creo en nada 
Más que en lo que somos en verdad 

100 suns // 30 seconds to mars

Capítulo 10
Semblanza escarlata

El agua reflejaba el singular tono oscuro que el cielo tomaba cuando el sol desaparecía de él, era tan oscuro que sólo se podían ver los reflejos de las luces sobre la superficie del rio, unas luces que por momentos parecían  danzar al son de una canción imaginaria. Y embelesado ante el ligero momento de las pequeñas centellas un muchacho era acompañado por otro de más edad y juntos no hacían más que ver aquella hermosa danza.

—Es hermoso ¿no?—dijo el menor.

—Si—le contestó bastante bajo el más alto.

Habían abandonado el restaurante hacía mucho tiempo, y al regresar a la posada donde se hospedaban el muchachito se había quedado mirando al río. Y ahí estaban.

—Se parece a ti—dijo Skandar sin despegar la vista del río, sabía que Jared estaba a su lado, lo sentía.

—¿En serio?—cuestionó el aludido con una sonrisa.

—Sí, el agua es tan oscura como tú cabello y a la vez es tan hermoso que es imposible dejar de mirarlo—le dijo el chico.

—Entonces se parece más a ti—dijo el vampiro aprisionando al muchacho entre sus brazos desde atrás.

— ¿Nunca más me dejarás?—inquirió el menor con las mejillas enrojecidas ligeramente.

—Siempre voy a estar contigo—le susurró.

Skandar sonrió al escuchar aquello, porque aunque el vampiro ya le hubiera asegurado antes que estarían juntos para siempre y le hubiera dicho cuanto lo amaba él seguía teniendo ese recuerdo de cuando lo había abandonado con Penélope y no quería repetir la experiencia.

Entre una sonrisa enternecedora el muchacho más joven se impulsó con las puntas de sus pies para alcanzar a besar a Jared, un beso rápido, lindo y tierno, en seguida el mayor logró ver una risilla nerviosa de Skandar y cómo ocultaba su mirada al girarse para comenzar a caminar, retomando así el camino hacia la posada. Pero fue detenido por una mano sumamente helada que conocía a la perfección.

—Antes de irnos—dijo el de ojos negros— quiero decirte algo— Skandar fijó su mirar en las perlas negras del contrario—. Desde que tengo memoria jamás había sentido esto por nadie—se acercó al de ojos azules— y no me gusta que tengas duda de esto.

—No dudo de ti—replicó el menor—, sólo quiero estar contigo por siempre.

Ante eso Jared no pudo más que sonreír, muy a su manera lograba haberle llegar a su humano lo que sentía, pues aquella mirada enternecida con un brillo especial que resaltaba el profundo amor que sentía en aquellos momentos y que quizás nunca desaparecería hacían más que evidente lo que sentía por Skandar. En aquel momento las palabras sobraban y ellos tan sólo intercambiaron miradas antes de tomarse de las manos y encaminarse de regreso a la posada ignorando todo lo demás, desde el frío de aquella noche hasta la insistente mirada que los había estado observando desde un principio.

—Es de mala educación espiar a los demás—le dijo Bernard a un vampiro rubio.

—Vete a la mierda—le contestó Markus—, esperaba que esos hicieran algo más interesante.

—No se iban a poner a coger en medio de un puente—le dijo el vampiro más grande.

—No, pero algo más oficial—le contestó y comenzó a caminar.

—No esperes que Jared le pida que sea su novio o se case con él—musitó Bernard caminando al lado del otro vampiro—. No seas cursi, nena.

—¡No soy un puta mujer, entiéndelo!—le gritó el menor.

—Ya lo sé, sólo te comportas como una—y esquivó un puñetazo—, aunque ya pegas más como un hombre—esa vez el golpe casi logró asestarse en el lugar indicado.

—Eres un bastardo idiota, hijo de puta—le gritó Markus y caminó tan rápido como su coraje se lo permitía.

—Sólo digo que para ellos es suficiente pasar el resto de sus vidas juntos—dijo el moreno posándose frente al otro vampiro.

—Skandar no tiene una eternidad como Jared—replicó el rubio.

—Y ese asunto eso suyo, no te metas en lo que no te importa—dijo Bernard entendiendo las intenciones ocultas de la ultima oración dicha por el rubio.

lunes, 26 de diciembre de 2011

HBD Jared!


Yo no soy una persona que mantenga el interes en algo o alguien por mucho tiempo, ¿cuánto duran mis autodenominadas "obsesiones"? Quizás un mes, dos meses, un año, siempre tienen tiempo limitado. Actores, guitarristas, escritores, personajes de anime, cantantes, bandas, luchadores, futbolistas, y un sin fin de cosas más, inclusive canciones. Pero todas esas cosas parecieran tener una fecha de cadu ...cidad, el momento en el que digo "ya no me gusta". Y pasa, pasa tanto como con las "amistades" que no lo son en realidad.

Algo muy curioso es que Jared Leto me gusta desde hace mucho tiempo, ¿cuánto? No lo recuerdo, pero si sé que son varios años. Él es quizás la persona que más tiempo me ha interesado, principalmente por su físico lo admito, recuerdo que ya no escucho a Paramore ni a Tokio Hotel y a muchos otros y antes no paraba de escucharlos. Pero con Jared no pasa eso...así que me permito decir "feliz cumpleaños Jared" aunque el jamás se entere de esto, soy consciente de ello y no me importa aunque yo misma critique estas actitudes. Feliz cumpleaños y...joder, ¡mi padre tiene casi tu edad y no está así de bueno!...jajajaa ok ya...No sólo por su físico, que es de infarto, es por sus ojos que me dicen que hay algo especial en ellos, es por esa aura misteriosa que me seduce de alguna forma, es por esa voz que me pone la piel chinita, es por su intensidad, por su misterio, por su pasión, tanto que parecen desgarrantes. Por eso me gusta y es agradablemente mi "obsesión"....así que vamos a la carpeta de imágenes, seleccionamos "girls and boys" de ahí nos vamos a la carpeta de "mis chicos", ignoramos a los "bebos", "Javi" y a "lindos", para seleccionar "sexys", donde Jared Leto tiene su propia carpeta xDD....y que dificil ha sido elegir sólo una u.u