miércoles, 18 de enero de 2012

La verdadera belleza

Hace tiempo me encontré este vídeo, creo que el mensaje es muy claro y tan real que te da de frente... espero que lo disfruten y les haga reflexionar...


martes, 17 de enero de 2012

Prohibido enamorarse—Capítulo 22


Sí, sé que ha pasao mucho tiempo desde la última actualización pero no tenía ánimos para escribir esta historia, fue como si de pronto toda mi inspiración para con ella desapareciera, pero por fin pude escribir algo...y lo más seguro es que no sea lo mejor...Se lo dedico con mucho cariño a Gaby, mi preciosa nena, y a Tere, mi adorada cursi, las adoro lindas :-*

NOTA: No tengo ni la más mínima idea de cuándo Bill comenzó a  usar su relicario, ni se bien cómo es la cubierta de este (lo más acercado sería una ecografía, pero por el hilo argumental no podría ser una ecografía) por lo cual decidí dejarlo liso: será sólo una cubierta negra y ya @.@

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Frente a una multitud
Defiendes lo que eres y lo que fuiste,
Presente en una actitud.
En la soledad
Disfrutas el amor que recibiste.


Capítulo 22
La corona de la Reina

Mi lengua se movía dentro de la boca de Bill, de vez en cuando me dedicaba a acariciar con la punta de mi extremidad el piercing de mi novio, estábamos tumbados encima de mi cama con las manos aferradas al cuerpo del otro y nuestras lenguas inmersas en un intercambio de caricias, pero el aire faltaba y era momento de separarnos.

—Feliz aniversario—dijo él mientras me miraba a los ojos y acariciaba mi mejilla.

Bill estaba prácticamente acostado encima de mí deleitándome con un beso más suave que el anterior, mientras con sus manos acariciaba mis mejillas como si fuera una pieza delicada de arte. Su peso no me molestaba, en realidad me fascinaba la idea de estar así con él en ese momento.

—Más bien mesversario—dije antes de darle un beso en la mejilla.

—Eso suena tan cursi—en eso coincidíamos, pero había querido molestarle un poco.

—¿Son tres meses no?—sonaba tan poco, unos escasos tres meses que para mí habían resultado los más difíciles del noviazgo, pero al parecer comenzábamos a entrar en una etapa mucho más plena.

—Y los que vendrán—me dijo antes de besar de nuevo mis labios.

Al dejar de besarnos Bill se acomodó a un lado de mí dejándome recostar mi cabeza sobre su pecho mientras él acariciaba mis rastas, momentos como esos me fascinaban y siempre quería que no terminaran jamás. Desde que nos habíamos hecho novios habían pasado tres meses, poco tiempo pero de por eso dejaban de ser los tres mejores meses de mi vida, a pesar de lo que pasó con Emily.

—Te tengo un regalo—le dije a Bill y me puse de pie.

Caminé a hacía mi cómoda y saqué una caja aterciopelada color azul oscuro con un moño plateado. De vuelta a la cama me senté en el filo mirándole a él, quien se había incorporado y estaba apoyado contra la cabecera. Le extendí la caja mientras sonreía y Bill me miraba con mucha seriedad, habíamos dicho que no eran necesarios los regalos.

—No tenías por qué—dijo tomando la caja azul.

—Pero si quería—le dije aún sonriendo.

Dejando de lado nuestro contacto visual mi novio se dispuso a ver su regalo, quitó la tapa de la caja y se encontró con un relicario de cubierta negra y detalles dorados. Sonreí al ver su expresión entre sorprendido y feliz.

—Tendré que tomarte una fotografía—me dijo y se acercó a mí gateando sobre la cama para besarme.

— ¿Te lo pongo?—le pregunté cuando nos separamos del beso y el apoyo su frente contra la mía.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Lazos rojos—Capítulo 10



No creo en nada
Ni en el fin ni en el principio
No creo en nada
Ni en la tierra ni en las estrellas
No creo en nada
Ni en el día ni en la oscuridad
No creo en nada
Más que en el latido de nuestros corazones
No creo en nada
Cien soles hasta que partamos
No creo en nada
Ni en satanás ni en dios
No creo en nada
Ni en la paz ni en la guerra
No creo en nada 
Más que en lo que somos en verdad 

100 suns // 30 seconds to mars

Capítulo 10
Semblanza escarlata

El agua reflejaba el singular tono oscuro que el cielo tomaba cuando el sol desaparecía de él, era tan oscuro que sólo se podían ver los reflejos de las luces sobre la superficie del rio, unas luces que por momentos parecían  danzar al son de una canción imaginaria. Y embelesado ante el ligero momento de las pequeñas centellas un muchacho era acompañado por otro de más edad y juntos no hacían más que ver aquella hermosa danza.

—Es hermoso ¿no?—dijo el menor.

—Si—le contestó bastante bajo el más alto.

Habían abandonado el restaurante hacía mucho tiempo, y al regresar a la posada donde se hospedaban el muchachito se había quedado mirando al río. Y ahí estaban.

—Se parece a ti—dijo Skandar sin despegar la vista del río, sabía que Jared estaba a su lado, lo sentía.

—¿En serio?—cuestionó el aludido con una sonrisa.

—Sí, el agua es tan oscura como tú cabello y a la vez es tan hermoso que es imposible dejar de mirarlo—le dijo el chico.

—Entonces se parece más a ti—dijo el vampiro aprisionando al muchacho entre sus brazos desde atrás.

— ¿Nunca más me dejarás?—inquirió el menor con las mejillas enrojecidas ligeramente.

—Siempre voy a estar contigo—le susurró.

Skandar sonrió al escuchar aquello, porque aunque el vampiro ya le hubiera asegurado antes que estarían juntos para siempre y le hubiera dicho cuanto lo amaba él seguía teniendo ese recuerdo de cuando lo había abandonado con Penélope y no quería repetir la experiencia.

Entre una sonrisa enternecedora el muchacho más joven se impulsó con las puntas de sus pies para alcanzar a besar a Jared, un beso rápido, lindo y tierno, en seguida el mayor logró ver una risilla nerviosa de Skandar y cómo ocultaba su mirada al girarse para comenzar a caminar, retomando así el camino hacia la posada. Pero fue detenido por una mano sumamente helada que conocía a la perfección.

—Antes de irnos—dijo el de ojos negros— quiero decirte algo— Skandar fijó su mirar en las perlas negras del contrario—. Desde que tengo memoria jamás había sentido esto por nadie—se acercó al de ojos azules— y no me gusta que tengas duda de esto.

—No dudo de ti—replicó el menor—, sólo quiero estar contigo por siempre.

Ante eso Jared no pudo más que sonreír, muy a su manera lograba haberle llegar a su humano lo que sentía, pues aquella mirada enternecida con un brillo especial que resaltaba el profundo amor que sentía en aquellos momentos y que quizás nunca desaparecería hacían más que evidente lo que sentía por Skandar. En aquel momento las palabras sobraban y ellos tan sólo intercambiaron miradas antes de tomarse de las manos y encaminarse de regreso a la posada ignorando todo lo demás, desde el frío de aquella noche hasta la insistente mirada que los había estado observando desde un principio.

—Es de mala educación espiar a los demás—le dijo Bernard a un vampiro rubio.

—Vete a la mierda—le contestó Markus—, esperaba que esos hicieran algo más interesante.

—No se iban a poner a coger en medio de un puente—le dijo el vampiro más grande.

—No, pero algo más oficial—le contestó y comenzó a caminar.

—No esperes que Jared le pida que sea su novio o se case con él—musitó Bernard caminando al lado del otro vampiro—. No seas cursi, nena.

—¡No soy un puta mujer, entiéndelo!—le gritó el menor.

—Ya lo sé, sólo te comportas como una—y esquivó un puñetazo—, aunque ya pegas más como un hombre—esa vez el golpe casi logró asestarse en el lugar indicado.

—Eres un bastardo idiota, hijo de puta—le gritó Markus y caminó tan rápido como su coraje se lo permitía.

—Sólo digo que para ellos es suficiente pasar el resto de sus vidas juntos—dijo el moreno posándose frente al otro vampiro.

—Skandar no tiene una eternidad como Jared—replicó el rubio.

—Y ese asunto eso suyo, no te metas en lo que no te importa—dijo Bernard entendiendo las intenciones ocultas de la ultima oración dicha por el rubio.

lunes, 26 de diciembre de 2011

HBD Jared!


Yo no soy una persona que mantenga el interes en algo o alguien por mucho tiempo, ¿cuánto duran mis autodenominadas "obsesiones"? Quizás un mes, dos meses, un año, siempre tienen tiempo limitado. Actores, guitarristas, escritores, personajes de anime, cantantes, bandas, luchadores, futbolistas, y un sin fin de cosas más, inclusive canciones. Pero todas esas cosas parecieran tener una fecha de cadu ...cidad, el momento en el que digo "ya no me gusta". Y pasa, pasa tanto como con las "amistades" que no lo son en realidad.

Algo muy curioso es que Jared Leto me gusta desde hace mucho tiempo, ¿cuánto? No lo recuerdo, pero si sé que son varios años. Él es quizás la persona que más tiempo me ha interesado, principalmente por su físico lo admito, recuerdo que ya no escucho a Paramore ni a Tokio Hotel y a muchos otros y antes no paraba de escucharlos. Pero con Jared no pasa eso...así que me permito decir "feliz cumpleaños Jared" aunque el jamás se entere de esto, soy consciente de ello y no me importa aunque yo misma critique estas actitudes. Feliz cumpleaños y...joder, ¡mi padre tiene casi tu edad y no está así de bueno!...jajajaa ok ya...No sólo por su físico, que es de infarto, es por sus ojos que me dicen que hay algo especial en ellos, es por esa aura misteriosa que me seduce de alguna forma, es por esa voz que me pone la piel chinita, es por su intensidad, por su misterio, por su pasión, tanto que parecen desgarrantes. Por eso me gusta y es agradablemente mi "obsesión"....así que vamos a la carpeta de imágenes, seleccionamos "girls and boys" de ahí nos vamos a la carpeta de "mis chicos", ignoramos a los "bebos", "Javi" y a "lindos", para seleccionar "sexys", donde Jared Leto tiene su propia carpeta xDD....y que dificil ha sido elegir sólo una u.u

jueves, 22 de diciembre de 2011

Despeinate


El siguiente texto se encuentra circulando en internet pero no tiene una referencia clara, así que con gusto lo comparto con ustedes.

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco… Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro, te arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, te despeina…


- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.



Así que cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por un momento muy feliz de mi vida.


Es una ley universal: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que prefiera no subirse.


Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero, ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz?


Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:


Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta…
…y sobre todo, deja que la vida te despeine…!!!


Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

No me gusta...


No me gusta ponerme tacones; mi altura me agrada.
No me gusta maquillarme; me gusta tener una mascara menos.
No me gusta dejar de comer para estar flaca; esas son mamadas.
No me gusta reír falsamente por lo que un chico guapo diga; a reírse como es no como debería ser.
No me gusta soñar con casarme con un famoso; quiero enamorarme de verdad.
No me gusta peinarme demasiado; a mi cabello le gusta el natural.
No me gusta ir a fiestas; me gusta una charla íntima donde te pueda conocer mejor.
No me gusta fingir sonrisas "lindas"...porque mi talento actoral se reserva para otras cosas.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Lazos rojos—Capítulo 9


Sé un héroe
mata tu ego
no importa
paquete de mentiras
construye
es todo un

 una nueva base

roba un rostro nuevo
no importa 
todo es para salvarte
Year Zero // 30 Seconds to Mars




Capítulo 9
Verdades de fuego

Siempre le gustó el silencio, era muy agradable esa tranquilidad que trasmitía la carencia de sonidos, por ese motivo había seleccionado esa enorme casa en una de las zonas menos ruidosas de York, además de que dentro de la casa los sonidos parecían perderse. Sí, esa casa era perfecta. Sin embargo, el señor Rosenwald se vio forzado a usar esa hermosa casona como una posada luego de una mala inversión, pero a pesar de eso la tranquilidad era frecuente.

Pero como todo lo bueno termina por acabarse, esa noche vio interrumpido su sueño por unos insistentes golpes en la puerta de la entrada, quiso ignorarlos pero aquello pareció imposible cuando escuchó cómo un jovencillo gritaba desde afuera.

—¡¿Es que nadie piensa abrir?!—gritó el joven. Se escuchaba algo exasperado.

Sin esperanzas de poder dormir con el alboroto que ese molesto chico estaba causando en su propiedad, el señor Rosenwald se levantó con visible disgusto y tras tomar su bata se encaminó a la puerta, no sin antes tomar la escopeta que poseía “por si las dudas” se dijo a si mismo. Y es que a pesar de que se suponía los sonidos lograban desvanecerse apenas cruzaban el umbral de la casa, parecía que esa vez se hacia una enorme excepción.

Con los nervios crispados ante el constante golpeteo que se llevaba la puerta de madera y cuyo eco resonaba en cada rincón por el que el señor Rosenwald cruzara, se acercó a la puerta y tras sacar sus llaves para abrir la puerta y, quizás, darle un buen sermón al mocoso que se atrevía a levantarlo a altas horas de la noche.

—¿Por qué vienes a estas horas de la noche a tocar mi puerta muchacho despreocupado y escandaloso?—dijo el hombre sin detenerse a ver a los que estaban frente a él.

Un muchacho alto y de cabello castaño sostenía la mano de otro chico, mucho más joven, pero de cabellos más claros y ojos azules, puesto que los del otro eran negros. A un lado de estos un muchacho de musculatura intimidante sostenía con ambos brazos a un chico más menudo y rubio quien pataleaba por liberarse de esos dos brazos de hierro que lo sostenían.

—¡Suéltame Bernard!—le dijo el rubio forcejeando.

—¿Quiénes son?—preguntó el viejo sin dejar de lado esa ceja levantada que había aparecido tras examinar a los presentes.

—Discúlpenos—dijo Bernard lo más cordial que pudo sin soltar al rubio.

—¿Usted atiende la posada?—dijo el más pequeño.

—Así es jovencito…

—Queríamos una habitación—musitó el rubio libre de los brazos de Bernard.

—Markus es de mala educación interrumpir a la gente cuando habla…

—¿Me lo dices tú?—le dijo el otro levantando la ceja con incredulidad.

—Ya basta—expresó Jared con tranquilidad pero con algo de pesadez en sus palabras.

—Venimos de Londres y necesitamos unos cuartos—comenzó a hablar—, su posada nos pareció bastante agradable y quisimos ver si sería posible que nos atendiera a estas horas.

—Son las doce de la noche—dijo el hombre.

—Y lamentamos despertarlo tan tarde—comenzó  a hablar Skandar—, lo que pasa es que mi hermano—señaló a Jared—, mis primos y yo tenemos una enfermedad de la piel que no nos permite la exposición al sol, nos salen unas erupciones muy dolorosas y nos da fiebre—comentó el chico recordando su propia enfermedad—. Es algo muy peligroso porque podemos morir si nos exponemos mucho, así que siempre viajamos de noche.

—¿Y llegaron en el tren de las 11?—preguntó el dueño de la posada.

—A las 11:18 porque el tren salió retrasado—corrigió Jared.

—Parece que tengo dos cuartos disponibles, pero les advierto algo—dijo mirando a Markus—, la regla principal es el silencio ¿entendido?

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Navidad?

Ya viene navidad, esas fechas en donde es todo frío, regalos, comida y convivencia. Esas fechas que yo nunca he disfrutado, y lo digo sin un afán de sonar a una amargada. Justamente en navidad me marcho con mi familia a un pueblo alejado a trabajar, porque mis padres son comerciantes, dejamos nuestra casa y nos pasamos algo así como un mes por aquellas tierras, así que es justo decir que yo nunca he tenido una verdadera navidad  con todas las implicaciones que conlleva.

Yo no espero ansiosa a que lleguen las vacaciones de invierno. No, yo en cambio ruego porque se alarguen pero ¡oh sorpresa! En mi preparatoria se terminó el semestre desde el 28 de Noviembre, así que como se dice vulgarmente "me la pelo". Y quizás no es tan malo, es decir, allá veo a mis padrinos de bautizo, veo a Kundo y a su hermano *¬*, etc, etc...pero...no es lo mismo.

Por una vez quisiera estar en mi casa con mi familia, hacer tamales y pozole, organizar unos intercambios y sobre todo estar en nuestra casa.