domingo, 25 de septiembre de 2011

Lazos rojos-Capitulo 4

Estoy en medio de la nada
y es donde quiero estar
Estoy en el fondo de todo
y por fin empiezan a salir
Esta es la historia de mi vida
estas son las mentiras que he creado
que he creado
The story// 30 seconds to mars

Capítulo 4
Tentaciones negadas calculadas

Había acordado quedarse en la casa de Penélope y Jared hasta que el invierno pasara pues las bajas temperaturas podrían enfermar a Skandar, y aunque los dos hermanos vampiros se esperaban un berrinche por parte del vampiro rubio éste no hizo ninguna replica. Con el pasar de los días Markus había desarrollado una especie de amistad con el pequeño humano, se la pasaban mucho tiempo hablando y discutiendo sobre pintura, el adolescente sentía predilección por el impresionismo y el rubio se inclinaba más por el expresionismo y surrealismo, siendo este ultimo el único gusto que ambos compartían. Aunque Markus era renuente a hablar de las dudas sobre el amor que el pequeño tenía éste siempre terminaba inmiscuyendo ese tema en sus conversaciones.

Con Jared, Skandar charlaba de cualquier cosa, desde momentos de su infancia hasta las cosas que había hecho en los cinco años que estuvieron separados y aunque se moría de ganas por preguntar el motivo de su ausencia el humano mantenía esa pregunta bajo llave dentro de sí mismo. Las caricias, las demostraciones de cariño y los momentos que pasaban juntos cada vez adquirían un mayor nivel, hasta que llegó el día en que el invierno terminó y era momento de marcharse. Skandar sentía cierta melancolía por apartarse de lo que había sido su hogar durante los últimos años, además estaba seguro que pasaría tiempo antes de que volviera a ver a Penélope y eso lo entristecía.

—La visitaremos cuando quieras—dijo Jared al oído del muchacho.

—Gracias—y en respuesta Skandar se colgó al cuello del vampiro en un abrazo.

—Te portas bien Skandar y cuídate mucho—le dijo Penélope antes de que partieran.

—Gracias por todo Penélope—dijo el muchacho brindándole un abrazo.

—Hasta pronto hermana—musitó Jared cuando el abrazo entre la chica y el humano cesó, entonces Jared posó sus labios sobre la frente de su hermana.

Los otros vampiros hicieron una pequeña reverencia inclinando la cabeza y en pocos segundos los cuatro habían desaparecido. Rápidamente ya se encontraban a varios cientos de kilómetros alejados de la casa en la que habían vivido los últimos meses. Para Bernard era más cómo vivir de esa forma, teniendo un lugar al cual regresar pero sabía que Markus se negaría de inmediato a llevar una vida tan sedentaria, existía el peligro de que los humanos descubrieran la existencia de los vampiros y entonces todo sería más complicado, quizás también por eso habían decidido que siempre estaría alguno de los tres vampiros para cuidar de Skandar mientras los otros dos salían a buscar alimento, tanto para ellos como para el adolescente.

—Sería bueno que pudieras comer sangre—dijo el vampiro rubio.

—Pero tengo que tener un dieta balanceada—le contestó el otro mientras leía un libro.

—Pero comes cosas feas—rebatió el vampiro mientras tomaba la manzana que el adolescente no había terminado y le dio una mordida—, la sangre sabe mejor.

—Es que tú eres un vampiro—contestó Skandar.

—Pues deberías ser uno también—dijo Markus al tiempo que dejaba la manzana de donde la había tomado.

—Skandar no es ni será un vampiro, ahora haz el favor de salir de aquí—dijo Jared entrando por la ventana.

—No tienes por qué molestarte, sólo era un decir—dijo el rubio que conocía esa expresión en su rostro, era una gran ira contenida.

—Pues evita externar tales pensamientos—le dijo con una gélida mirada.

El rubio salió a toda prisa de esa habitación, se sentía un tanto intimidado por la mirada y el tono de voz que había empleado Jared y aunque intentaba sentirse celoso no podía, después de todo Skandar era el sol de la vida de Jared no él.

El vampiro de cabellos castaños y tez inmaculada se acercó al muchachito que tenía delante de él y se sentó sobre la cama a un lado, entonces le dio un beso en la mejilla y atrajo el delgado cuerpo hacia su pecho ocasionando que los brazos delgados del chico rodearan su cintura. Ese tipo de bienvenidas se hacían más comunes a lo largo del tiempo y al parecer cada vez adquirían un nuevo nivel. Los largos silencios eran un común denominador en las largas horas que Skandar y Jared pasaban juntos, no hacía falta que alguno dijera algo pues ellos se sentían cómodos de esa forma. Aunque había ocasiones en que el silencio era roto por una filosa pregunta como la de aquella mañana.

—Jared—dijo el muchacho castaño.

—¿Qué sucede?—preguntó el mayor.

—¿Por qué me dejaste estos cinco años?—el tono que había utilizado Skandar mostraba ampliamente la melancolía que envolvía su corazón.

El adolescente había pensado mucho en aquella pregunta, inclusive hubo muchas ocasiones en que quiso saber la respuesta pero no se atrevió a realizar tal cuestionamiento y se contentaba con disfrutar los momentos al lado del vampiro de cabellera castaña, de chocolate como llegó a llamar Skandar al cabello de Jared.

—Nunca quise dejarte—dijo el vampiro sintiendo que era necesario aclarar eso—, pero no tuve opción—su voz sonaba triste, el humano lo miro con toda su atención—. Nosotros no podemos dormir, eso lo sabes ¿no?

—Ajá.

—Bueno, estamos diez años sin dormir y cuando ese lapso se cumple dormimos durante cinco años—dijo el vampiro con voz seria.

—¿Y por qué no me lo contaste?—cuestionó el muchacho forzando la respuesta de Jared con su mirada.

Hasta la madre

Mi padre tiene una obsesión porque valla a misa y yo NO QUIERO IR y si voy no pondré atención ni nada por el estilo, estoy hasta la madre de eso y ahora me quitará la laptop una semana...pues ¿saben qué? Que le den por culo!! que se valla mucho a la chingada, ni que no pudiera soportar sin la computadora, me la suda el hijo de su puta madre...estoy tan encabronada con ese pendejo!!! Grrr y me vale madres que sea mi padre! ¿Tan dificil es entender que yo no soy católica? Que odio su religión?? Que puedo llegar a creer en su Dios pero no en su Iglesia?? Son pendejadas!!! y si, que me quite la laptop pero ahora más que nunca YO YA NO SOY CATÓLICA!!

sábado, 24 de septiembre de 2011

Para morir una y otra vez con Jared Leto

Mi amiguis Teresita me pasó un vídeo de Jared que ajdvsfksdg orgasmo tecladistico es tan jodidamente sexy! De por si Jared no necesita nada para ser sexy, pero este video me ha encantado, quedó sensacional y creo que el mundo debería conocerlo!! jajajaa

La canción del video es E.T de Katy Perry feat. Kayne West.

Mueran....

Ok Youtube me odia y no me deja ver el código para poner el vídeo así que de momento sólo dejo el link

http://www.youtube.com/watch?v=zAuSPJdXQdo&feature=player_embedded#

Ok ya pude conseguir el código...muajaja




Jugando con el Pshotoshop/Obra maestra ...no recuerdo que número @.@


Bueno es una especie de algo ¿?...¿un blend? De Lazos Rojos, Jared y Skandar. Espero que les guste ^^


martes, 20 de septiembre de 2011

De cuando me enojé con Dios


A penas recuerdo aquellos años cuando él estaba vivo. Viene a mi memoria esos recreos en que compartía todo mí tiempo junto a él, jugábamos con mi mejor amiga de toda la vida y con sus dos mejores amigos. Yo lograba convencer a Susi de ser la mala y él lograba que Alex siempre fuera el malo. Nosotros éramos buenos todo el tiempo, y Chuy…pues él era a veces bueno y otras malo.

Recuerdo haberle golpeado la cabeza con una pequeña piedra, yo tenía seis años cuando aquello ocurrió y después, en diciembre, me fracturé el cubito y el radio, así que me llevaron a Guadalajara para que me trataran. Fui sola.

Recuerdo estar allá y reclamarle a Dios porque aquello me había ocurrido… recuerdo que le reclamaba a Dios que me hubiera pasado a mí y no a hermana o algún primo o prima. Pero también recuerdo a mi tía buscando un teléfono en las guías telefónicas y aunque en un inicio no comprendía aquello después me enteré que buscaba teléfonos de Hospitales porque Noé estaba en coma.

Mi primito estaba en coma. No recuerdo cuantos días lloré, tampoco sé cuantas veces le imploré a mi Dios que lo curara, que le permitiera vivir.

Ahora mismo recuerdo cuando su madre regañaba a Iván, el hermanito de Noé quien tiene mi edad, y en una ocasión le dijo que le quemaría las manos por algo que había hecho, lo llevó hasta la cocina, encendió la mecha y Noé lloraba y le rogaba que no lastimara a su hermano menor.

¿Era un 16? No recuerdo el día, pero ese día me operarían e introducirían un “clavo artificial” para lograr enderezar el radio pues el cubito si había sanado al contrario del otro. Debía estar en ayunas para que pudieran operarme y valla que me costó.

En el hospital la enfermera, que era una monja, tuvo complicaciones para ponerme el suero porque yo me quejaba y movía la mano cada vez que me pinchaba.

—Payasa, la otra vez que tu madre no vino ni batallamos—dijo la monja.

Y era cierto. Pero a mí me dolía.

—Cuenta los azulejos—me dijo mi madre y le hice caso.

La enfermera hizo su trabajo y a mí me dolió mucho.

Luego al quirófano, tenía miedo, dentro me pusieron una mascarilla y todo dio vueltas. Cuando desperté me dolía horrores el brazo y me hicieron unas radiografías que me dolieron hasta en el alma porque tenía que acomodar el brazo de una forma que me hacía sufrir.

Mis padres estaban ahí, habían acompañado a mi tía y a su esposo por lo de mi primo. También habían venido dos hermanos de mi madre que vivían en Estados Unidos. Nunca me dejaron ver a Noé.

Cuando llegué a mi casa de la operación eran casi las seis de la tarde, me comí una gelatina y me fui a dormir.

A las 6:44 pm murió mi primo.

Yo no desperté hasta  pasadas las dos de la mañana y al día siguiente me enteré. Yo tenía que durar un mes con el clavo.

Nunca vi a Noé. La última vez que lo vi estaba vivo, pero yo sabía que nunca más lo vería. Era una niña y no lloré en su entierro, sonreí y reí, sé que mi tía me odió por eso.

Dios nunca me escuchó. Dios me arrebató a un angelito y jamás le perdonaré eso, no le pedí nada más que salvara a mi primo y él no lo hizo.

Noé no pudo cumplir los ocho años.

Recuerdo cuando estaba en el preescolar y lo vi besar a una niña que quería, creo que él tuvo más suerte de la que yo tendré jamás.

Mi nene está muerto y yo lloro mucho al escribir esto, me molesta no poder recordar tantas cosas de él como quisiera y que poco a poco su imagen se pierda de mi cabeza, no quiero olvidarle.

Todavía estoy molesta contigo Dios…

domingo, 11 de septiembre de 2011

Prohibido enamorarse-Capítulo 20

Lamento la tardanza con este capitulo pero la escuela me absorbe mucho y pues tengo poco tiempo para escribir y mucha menos inspiración. Igual le agradezco enteramente a Tere que siempre me lee y me comenta, un beso nena y gracias por tu amistad.

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Esas cosas que lastiman
Esos versos que no riman
Esos amores que sufrimos
Los poemas que escribimos
Ese perdón tan anhelado
De ese tonto enamorado



Capitulo 20
Amar es perdonar

Tenía una nota sobre mis manos, estaba escrita en una hoja plateada que había sido enrollada y amarrada con un listón azul marino y sobre el moño había una pequeña guitarra  eléctrica negra. Había pasado media hora desde que la descubrí sobre mi cama, cuando la miré por primera vez le pregunté a mi hermana si era de ella pero me dijo que no, de igual forma pasó con mi madre. Derrotado subí a mi habitación y me senté sobre la cama con esa hoja enrollada y sujetada por el listón. Era de Bill. Lo había sabido desde el momento en que la vi.

Esa mañana de sábado mi madre volvió a hablar conmigo acerca de Bill, parecía que en esa ocasión no dejaría las cosas así. Mientras había ido a preguntar si aquella nota enrollada era suya ella me miró de tal forma que me hacía pensar que en cualquier momento diría algo que no me gustaría.

—Nunca antes la había visto—me dijo con suma tranquilidad—, pero ¿has pensado lo que te dije antes?

—¿De qué?—dije haciéndome el desentendido.

—De Bill, creo que debes darle una oportunidad—me dijo mi madre mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja—. Es difícil no darse cuenta que ustedes dos son más que amigos si él te ve siempre con tanto amor cada vez que puede y la forma en que tu lo miras también es muy reveladora.

—La estaba besando—dije apretando el puño y con cierta vergüenza de sus palabras.

—Ella pudo darle el beso—dijo mi madre—, no todo lo de las películas y telenovelas es tan poco probable—dijo adivinando la replica que le lanzaría—. Sólo digo que ese chico te quiere mucho.

—Yo esperaba que me hicieras terminar con él—le dije en un susurró.

—¿Eso quieres?—inquirió tomándome la mano, yo estaba recargado en el marco de la puerta.

—No…pero eso pensaba.

—Eres mi hijo Tom—me miró con una fuerza que reforzaba sus palabras—, y yo te voy a aceptar como seas, incluso si va en contra de todo lo que me enseñaron desde niña.

Mis ojos se llenaron de lagrimas en un instante, inclusive Andreas había rechazado por un breve lapso de tiempo mi relación con Bill y mi madre la aceptaba, sabía que lo hacía porque ella debía saberlo desde la primera vez que me vio verlo con cariño, anhelando que algún día pudiéramos estar juntos y mi madre lo había aceptado. Sentí como si me quitaran una gran losa de encima, en ese momento tenía el soporte que tanto había buscado, mi hermana y mi madre lo aceptaban y yo también debería hacerlo en algun momento.

—Dale una oportunidad—me dijo luego de rodearme con sus brazos, de esa forma tierna y dulce como acostumbraba hacerlo—. No eches a perder tu felicidad.

Luego de unos minutos abrazándome mi madre me avisó que tenía que ir a la tienda a comprar unas cosas para la comida y yo me fui a mi habitación.

Solté pesadamente el aire antes de tomar la punta del listón y estirarlo. En cuanto deshice el moño la hoja se expandió dejando a la vista unas letras negras que eran vagamente conocidas para mí, la letra era de Bill. La miré un par de segundos y finalmente me decidí a leerlo.

Sé muy bien que te lastimé, pero también sé que me amas y que entre nosotros existe la confianza, tan sólo te pido el beneficio de la duda. Tom si puedes darme una oportunidad yo haré que jamás te arrepientas, pero si no lo haces recuerda lo mucho que te quiero y por ese amor no dejaré de luchar por ti.

Este sábado a las 5 pm en el parque, sigue las pistas.

Leí cinco veces la carta o nota, ni siquiera sabía bien que era eso. Le daría una oportunidad a Bill, en el fondo de mi ser quería que mi novio me demostrara que era inocente de lo que lo había culpado, quería creer que ese beso entre la amiga de Holy y él no había sido cierto, pero más que nada quería estar de nuevo con Bill y que todo fuera como antes.

Sin saber muy bien que era lo que sentía o hacía me metí a la ducha y lavé con mucho cuidado mis rastas, debían verse bien. También seleccioné ropa que me hiciera ver más guapo y tomé una gorra gris antes de tomar la que Bill me había regalado, aunque me muriera por usarla. Me sentía un poco extraño de esmerarme tanto en mi aspecto, pensaba que quizás mi postura debiera ser la de no perdonar a Bill porque me había dolido muchísimo lo que me había hecho pero también quería arreglarlo todo, no me gustaba nada estar peleado con él. Además confiaba en que Bill tendría la razón y las cosas no fueran como yo pensé en primera instancia.

Bajé las escaleras con sumo cuidado y sin prestar atención a otra cosa que no fueran mis pies y los escalones, escuché una melodía que salía de la radio y la voz de mi madre siguiendo la canción, no cantaba tan bien pero aún así ponía mucho empeño. Ella estaba en la cocina preparando la comida cuando entré.

—Ayuda a tu hermana a poner la mesa Tom—me dijo mientras probaba uno de sus platillos.

—Si—le dije y ella por fin me miró, pero se limitó a sonreír.

Al parecer mi madre sabía que me había arreglado para ir a hablar con Bill, su sonrisa me daba a entender eso. En el comedor Holy apenas había puesto los platos en cada lugar, aún le faltaba todo lo demás. Me estuve parado un tiempo viendo como acomodaba un vaso y luego tecleaba en su celular, así hasta que puso los tres vasos de vidrio y me miró, en seguida una sonrisa se formo en su rostro, era de alguna manera aterrador ver que ella me viera de esa forma conteniendo malicia, seguridad, alegría y esa mirada cargada de “sabía que cederías”. Chasqueé la lengua cuando me sentí muy incomodo ante su mirada y comencé a poner uno por uno los cubiertos, no tenía intención de hablar porque de hacerlo sabía que Holy sacaría muchas cosas que no estaba seguro de querer que supiera o mejor dicho, si ella lograba que lo dijera sería como si yo lo hubiera aceptado y no estaba listo para ello.

— ¿Vas a salir?—me preguntó mi hermana.

—N-no ¿por qué lo preguntas?—cuestioné sosteniendo un tenedor.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

¿Tienes comezón? Te rasco

ADVERTENCIA: twincest (incesto entre gemelos)  explicito.
:-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-:

Jajajaje cierta persona me preguntó porque decidí poner este titulo y yo simplemente contesté "porque un comentario así lo vi una vez en twckaulitz.com" entonces ahora digo lo mismo, como muchos creen que son hermanos solamente yo me pregunto ¿qué hermano le restriega el trasero así a su gemelo? La respuesta ninguno, a menos que sean pareja (si los hay)


Bill muy quitado de la pena hace su tracero hacia la pelvis de us hermano gemelo, el movimiento es tan notorio que hasta Tom voltea a ver el tracero tan cerca de su zona noble... ¿una explicación? Son gemelos con una super conexión, Tom sintió comenzón y como está apoyado con una mano y la otra esta seguramente en su bolsillo pues Bill como buen hermano le rasco con sus nalgas (él también estaba ocupado)... ok explicación muy fumada....pero es verdad ¿? xDD...

Personalmente, pienso que dos hermanos por muy gemelos que sean no se comportan así.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Lazos rojos- Capítulo 3

El siguiente capitulo contiene una escena explicita de sexo homosexual, un poco de sangre, violencia verbal y si lo leen es bajo su responsabilidad ¿?  

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Bajo el sol ardiente
Miro a mi alrededor
Imagino si todo esto se cae abajo
Estoy esperando que el dia llegue
Oblivion-//30seconds to mars//


Capítulo 3
Cenizas esparcidas


Aspiraba el aroma que los cabellos castaños emanaban como si se tratara de una hermosa flor, quizás si se detenía lo suficiente y pensaba detenidamente el chico que descansaba al lado suyo y cuya cabeza se había acurrucado sobre su torso podría ser una flor. Cuando lo había encontrado, cinco años atrás, Skandar era tan sólo el botón de una hermosa flor, con lo años y ante su ausencia el botón comenzó a florecer, los pétalos comenzaron hacerse espacio y Jared había llegado en el momento justo al florecimiento de dicho jovencito. La piel blanca de pétalos aterciopelados tenía un tono más llamativo, entre tanta palidez sus mejillas parecían colorearse de forma natural, además sus ojos eran más azules y cristalinos. En definitiva Skandar había cambiado, el problema de Jared radicaba en si eso modificaría el cariño que le tenía o no.

Aspiró nuevamente esos cabellos tan cercanos a su rostro y reconoció el delicioso olor, era dulzón pero al mismo tiempo tenía algo que lo hacía querer más de eso, querer aspirar una y otra vez. Pero Jared no terminaba de preguntarse si había sido un error dejar a Skandar tanto tiempo, él chico que estaba entre sus brazos ya no era el mismo niño que quería, pero desde el momento en que el vampiro partió supo que eso podría pasar.

A pesar de que la noche se acercaba y de que los vampiros no pudieran dormir fuera del ciclo de cada uno, Jared cerró los ojos para descansar el cuerpo y la mente, dejó que su cabeza se pusiera en blanco y relajó su cuerpo. Entonces sincronizó la respiración de Skandar con la suya y espero que la noche regresara, que la penumbra cercara el lugar para vagar libremente.

Y llegó. La noche cubrió el lugar con su ancho manto y dispuso a dormir a muchos seres, pero en aquella casa los habitantes no pretendían dormir. Skandar comenzó a removerse sobre Jared, provocando en el vampiro algunas preocupaciones pues cuando era niño acostumbraba tener algunas pesadillas. Pero aquel no era el caso, el muchacho estaba despertando.

Mientras los ojos del joven humano comenzaban a abrirse en medio de aquella penumbra protagonizada por la noche, Jared observó detenidamente al muchacho entre sus brazos. Primero Skandar estiró su cuerpo alzando el pecho en el acto y luego se volvió a acurrucar sobre el pecho de Jared hasta que abrió los ojos de buena forma. Cuando Skandar fue consciente de que abrazaba a Jared se puso de rodillas sobre la cama a un lado del cuerpo del vampiro y lo miró de forma extraña, entonces Jared comenzó a incorporarse pero se encontró con que el muchacho había alcanzado su cuello y se aferraba a él en una especie de abrazo.

—No fue un sueño—susurró Skandar mientras unas lagrimas desfilaban sobre sus pómulos.

Entonces, por mero instinto o truco de su subconsciente, Jared abrazó al muchacho entre sus brazos tranquilizando al menor. En sus brazos todo estaría bien y no lo dejaría nunca más.

En otra habitación, casi al costado de la de Jared, Markus jugueteaba con un mechón de su cabello acostado sobre su cama, una silenciosa lágrima salía de uno de sus ojos mientras él intentaba inútilmente detenerla y a las otras también. Además, no podía darse el lujo de sollozar. Finalmente, optó por ocultar su rostro contra la almohada y cuando se pudo tranquilizar lo suficiente para abandonar la cama y darse una ducha.

El vampiro rubio llenó la tina del baño y se deshizo de toda su ropa hasta quedar completamente desnudo y entonces se sumergió en el agua tibia que colmaba la tina blanca. Cerró los ojos y su cuerpo se relajó a medida que el tiempo pasaba, su brazo derecho salió del agua y se quedó apoyado sobre el borde de la tina mientras el otro lo imitaba, así pasó tiempo hasta que Markus logró perderse en un mar de imágenes mentales.

Luego de dejar a Jared en Londres, Bernard y Markus habían dejado Inglaterra  y se dirigieron a Escocia para llegar a Edimburgo tiempo después, esa ciudad era especialmente añorada por el rubio, según Bernard era porque posiblemente ese lugar había sido parte de su vida como humano. Los dos vampiros se habían quedado en una casa a las afueras de la ciudad, aunque estar ahí era algo peligroso.

Cuando Markus se bañaba Bernard había entrado en su habitación y se había quedado recostado sobre la cama hasta que el rubio entró en su cuarto. El chico rubio salió del baño envuelto en una toalla pues detestaba tener que cambiarse dentro del baño con todo el vapor y sin que su cuerpo quedara completamente seco, en cuanto puso un pie dentro de su habitación notó el olor de Bernard, llevaba los ojos cerrados y de inmediato los abrió.

— ¡¿Qué demonios haces aquí?!—vociferó el vampiro más joven.

—Estoy recostado en tu cama—le dijo el otro sin mayor importancia mientras se incorporaba—y ahora estoy sentado sobre ella.

— ¡Imbécil! Eso ya lo sé—bufó el rubio y en seguida tuvo a Bernard frente a él.

—Entonces no preguntes cosas tan obvias—dijo el moreno.

Markus se quedó callado ante la cercanía de su compañero pues literalmente le respiraba en la cara, sus labios se rozarían en cualquier momento y el rubio se sentía inmovilizado por la mirada tan negra que el otro vampiro le regalaba. Sin más Bernard unió sus labios con los contrarios de una forma lenta y delicada, pero que pronto se volvió pasional y necesitada.

—Aléjate de mí—susurró el rubio contra los labios del otro joven.

No sabía con exactitud qué era lo que estaba sintiendo, pero Markus decidió apartar a su compañero de su cuerpo y trató de olvidar como sus labios parecían quemarlo al mismo tiempo que lo hacían querer un poco más. Eso era un asco según la forma de pensar del rubio.

—¡Lárgate de mi  habitación!—le gritó lleno de ira a Bernard aunque realmente con quien estaba disgustado era consigo mismo.

El más alto dejó el cuarto con una sonrisa en los labios, misma que Markus odiaba a morir al ser tan cínica y tan falsa. El rubio se vistió de manera autómata pues no había otra forma de evitar recordar lo que minutos antes había pasado. Luego, sin dar alguna explicación o siquiera avisarle a Bernard, salió a la ciudad en busca de una víctima, alguien que lograra colmar ese deseo que comenzaba a carcomerlo, y estaba seguro que encontraría a la persona indicada para eso o al menos para saciar el hambre, para colmar su sed de sangre.

En esa ciudad era difícil encontrar prostitutas o prostitutos en plena calle, si quería una sangre a su gusto debería entrar a un burdel y eso no le hacía ninguna gracia. Encontró uno que no le parecía tan mal después de dar un vistazo desde a fuera y logrando ver algunos detalles del interior gracias a su excelente vista, entonces se adentro en el lugar y una dama lo recibió. En primera instancia Markus se dio cuenta que no había tenido un mal ojo y luego se dedico a observar a su anfitriona, una mujer de unos 40 o 50 años que disimulaban bien sus arrugas con el maquillaje, seguramente en sus buenos años había dado placer a mas de cien hombres.

— ¿Te puedo ayudar en algo?—preguntó la mujer.

—Quiero una chica—comenzó a decir el vampiro ante la mirada de la mujer quien se encontraba cautivada por la belleza del chico—, pero no cualquier chica—la mujer alzó una ceja—, quiero la mejor.

—En seguida—dijo la mujer, siendo seducida por los orbes negros y de inmediato consiguió a la mejor.

Markus subió a una habitación de la última planta luego de dejar un anillo de oro con un hermoso diamante sobre la mano de la mujer que lo había recibido. Se fue hacia la ventana y quitó las cortinas para observar la ciudad en todo su esplendor, si quería beber sangre ese día tendría que arriesgarse, además tener cuidado ya no importaba si la orden de mantenerse con bajo perfil provenía de Bernard y no de Jared.

La muchacha entró en la habitación y encendió la luz pero volvió a apagarla cuando el rubio se lo indicó. Ella tenía el cabello negro y corto hasta la barbilla, un cuerpo muy delgado y sin tantas curvas, pero era muy linda. Markus miró a la muchacha de la cabeza a los pies, desde el maquillaje exagerado hasta los zapatos de tacón.

—Quítate la ropa—ordenó el muchacho.

La chica fue quitando una por una sus prendas, comenzó con la blusa roja de gran escote que portaba, luego la diminuta falda seguida de las medias de red y el sostén, todo quedó en el suelo, absolutamente todo. En seguida Markus se acercó a la chica y con la mano derecha tomó su nuca para acercarla  y darle un beso profundo, estaban frente a la cama y el rubio empujó a la muchacha de los hombros haciendo que callera en la cama mostrando su cuerpo al estar desnuda. El vampiro no perdió tiempo y trepó en la cama para luego gatear sobre el cuerpo de la prostituta, comenzó a besarle el cuello al mismo tiempo que sus manos recorrían las piernas y glúteos de la chica. Si la mujer no hubiese estado bajo los encantos del muchacho podría haber gritado gracias a la rudeza de las caricias que le eran propinadas y más cuando Markus decidió atender los senos de aquella prostituta y sin poder contenerse terminó mordiéndolos en el mismo instante en que sus manos apretaban la carne entre sus manos haciendo sangrar a la chica.

No había ni gritos ni gemidos, pero el vampiro había comenzado a excitarse y por ende no controlaba la fuerza que empleaba al acariciar a la chica bajo su cuerpo, entonces un sabor tan conocido por él colmó sus papilas gustativas y fue entonces cuando se dio cuenta que había mordido a la muchacha. La sangre comenzó a correr y entre las manos el vampiro conservaba trozos del tejido muscular que había arrancado de la cadera de la chica, entonces Markus abrió sus ojos al darse cuenta de lo que había hecho. De nuevo no se controló. Sin perder tiempo clavo sus colmillos en la yugular y extrajo toda la sangre que le fuera posible.

La camisa blanca que Markus vestía estaba bañada en sangre al igual que sus manos, no podía salir como si nada, todo se le había fastidiado. Abrió la ventana y saltó a la calle, cayó sobre sus pies y en seguida se movió con gran rapidez hasta llegar a la casa donde habitaban. Cuando entró Bernard se encontraba echado en un sillón y no dudó en llamar la atención del vampiro recién llegado.
  
—Deberías ser más cuidadoso—dijo dejando a un lado el libro que leía.

—Púdrete bastardo—dijo el otro con odio en los ojos, ojos que refulgían de un rojo intenso.

—Al menos comiste—dijo el otro sin importarle el odio que Markus le profesaba.

— ¡Eres un idiota! ¡Eres un bastardo hijo de mierda!—gritó el rubio y Bernard le sonrió— ¡Te odio!—y tras esto sus labios fueron estrechados por los de su compañero.

—Sólo pídelo—le susurró el moreno.

—Púdrete—musitó Markus.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Lípidos


Tengo clases de bioquímica y parte de lo que estamos viendo es lo 

Son un conjunto de moléculas orgánicas cuya característica fundamental es ser insolubles en agua y solubles en solventes como el benceno, cloroformo, éter, etc.

Funciones:
·         Energética.
·         Reserva o almacén.
·         Estructura.
·         Aislantes térmicos.
·         Amortiguadores físicos.

Composición:

Por lo menos un alcohol y un ácido graso, con un enlace éster o amida.

Alcoholes presentes en los lípidos:

·         Glicerol, también llamado propanotriol o glicerina.
·         Esfingosina, un alcohol aminado de 18 carbonos.
·         Alcoholes alifáticos, presentes en las ceras

Ácidos grasos: ácido carboxilico alifático que se obtiene por hidrólisis de agua y aceites naturales. Forma parte de los lípidos simples y compuestos.

Los carbonos se enumeran a partir del carbono carboxílico (COO), el átomo adyacente a éste se denomina carbono alfa y el carbono metílico terminal se denomina omega.

Ácidos grasos saturados: tienen enlaces simples y terminan en “oico”. Los más importantes son:

·         Ácido palmítico.
·         Ácido esteárico.
·         Ácido araquídico.
·         Ácido lignocérico.


Ácidos grasos insaturados: poseen dobles enlaces y terminan en “enoico”.

·         Ácido palmitoleico.
·         Ácido oleico.
·         Ácido linoleico.
·         Ácido araquidónico.

Clasificación de los lípidos

·         Lípidos simples: solo tienen un acido graso y un alcohol.
·         Lípidos compuestos: aparte del ácido graso y el alcohol tienen otros componentes como nitrógeno, el fosfato, azucares etc.. 
·         Las ceras: son esteres de ácidos grasos de cadenas muy largas con alcoholes de cadenas también largas, son solidas y solubles en agua en su temperatura ambiente.

Lípidos simples

Son acilgliceridos y ceras, los primeros son los más abundantes en el organismo, ambos se forman por reacción de esterificación.

Cuando el alcohol es un glicerol y el ácido corresponde a un ácido graso se forma un acilgricerido. El glicerol tiene tres carbonos suceptibles a la esterificación, donde se enumeran como carbono 1, 2, 3 o alfa, beta, alfa.

Si solamente un carbono está ocupado se llama monoacilgricerido.
Si dos carbonos están ocupados se le denomina diacilgricerol.
Si los tres carbonos se ocupan se le llama tracilglicerol.

Ceras: son esteres de ácidos grasos de cadena larga con alcoholes también de cadena larga. A temperatura ambiente son sólidos e insolubles en agua. Su función está relacionada con su impermeabilidad al agua y su consistencia firme.

·         Para romper un enlace ester se necesita introducir una molécula de agua, esto se conoce como hidrólisis.

Lípidos compuestos

Fosfogliceridos: son lípidos polares fomados por 1, 2 diacilglicerol y un puente fosfodiester que une al glicerol con una base usualmente nitrogenada.

Ácido fosfatidico: es la estructura básica que tienen en común todos los fosfoacilgliceridos y está formada por el glicerol, dos ácidos grasos y un ácido fosfórico.

Fosfoacilgliceridos

·         Fosfatidiletanolamina (cefalina): formada por un ácido fosfático y una base nitrogenada, la nolamina.
·         Fosfatidilcolina: un ácido fosfático y una base nitrogenada, la colina.
·         Fosfatidilinosita: ácido fosfático y un polialcohol cíclico inositol.
·         Fosfatidilserina: formada por un ácido fosfático y una base nitrogenada, la serina.
·         Difosfatidilglicerol (cardiopina): dos moléculas de ácido fosfático unidas covalentemente por una molécula de glicerol.
·         Plasmalógenos: su característica estructural está en el carbono 1 del glicerol. Tiene un enlace éter. El radical alquilo no es un ácido, es un alcohol insaturado. Pueden tener base nitrogenada.